La tensión en el penal de Córdoba tuvo en vilo al país

Más de 20 rehenes. Los reclusos habrían solicitado mejoras y de pronto se amotinaron. Se estancaron las tratativas. Un trágico antecedente.

TREMENDA IMAGEN. Un guardiacárcel es retenido por lo presos.
TREMENDA IMAGEN. Un guardiacárcel es retenido por lo presos.
11 Febrero 2005
CORDOBA.- Al menos ocho muertos y una treintena de heridos -algunos de extrema gravedad- es el saldo provisorio del violento motín protagonizado por los presos del penal San Martín, de la capital cordobesa, que anoche mantenían a 25 personas como rehenes.
Las primeras muertes se produjeron alrededor de las 19.30, cuando un grupo de reclusos intentó fugarse. En medio de la confusión, quisieron escapar a bordo de un camión del servicio penitenciario, pero fueron sorprendidos, y varios de ellos, abatidos. En los centros asistenciales fueron atendidas más de treinta personas, entre ellas nueve policías, tres de ellos gravemente heridos. Entre los rehenes está el director del penal, Emilio Corso. Uno de los guardias penitenciarios -que había sido golpeado y amenazado por los presos- fue visto en los techos ensangrentado, sin pantalones, y con una herida en la sien, que era vendada por los propios reclusos. Luego fue liberado.
Los presos tenían en su poder palos y "facas", pero también portaban armas de fuego automáticas. Entre los reclamos de los presos figuraba el de un mejor trato por parte del personal penitenciario, aunque el principal conflicto giró en torno de una reforma del sistema de visitas anunciada por las autoridades penales y de las mejoras de las condiciones edilicias.
La revuelta carcelaria se inició durante el turno de visitas vespertinas, por lo que se desarrolló ante la mirada expectante de unos cincuenta familiares de los reclusos que aguardaban en la calle y que se enfrentaron también con los policías. Al cierre de esta edición, la revuelta no había sido sofocada, y se vivían momentos de extrema tensión. Al menos 200 gendarmes estaban trabajando en el lugar, por orden directa del presidente Néstor Kirchner. El intendente de la ciudad de Córdoba, Luis Juez, dijo que la cárcel del barrio San Martín está totalmente colapsada y confirmó que en un 90 % los allí alojados son condenados, muchos de ellos reincidentes. El fiscal general de Córdoba, Gustavo Vidal Lascano, aseguró que las negociaciones con los amotinados estaban estancadas porque los reclusos exigen que el gobernador decrete la amnistía de los condenados a prisión perpetua.
El motín recordó el ocurrido en el penal de Sierra Chica, donde ocho internos fueron asesinados e incinerados en un horno el 30 de marzo de 1996, después de que los guardias frustraron un intento de fuga de 13 presos y mataron a uno de ellos. A partir de entonces, los protagonistas de esta revuelta fueron conocidos como los "doce apóstoles". (NA-DyN-Télam)

Una de las cárceles más antiguas

Buenos Aires.- El establecimiento Penitenciario Número 2 de la provincia de Córdoba, donde los presos se amotinaron, aloja a 1.621 internos condenados.
El penal, situado en calle Colombres 1300 del barrio San Martín de la capital cordobesa, es el penal más antiguo de la ciudad y uno de los cinco establecimientos del Servicio Penitenciario cordobés.
Esta cárcel tiene una Sección Judicial, un área de Servicio Social, Laborterapia y Educación, y una de Psicología, y personal que trabaja en el sector administración.Según la información que brinda la cartera de Seguridad cordobesa, también hay en el penal un hospital, un área de Exposición y Ventas, y otra de Industria.
"Es un penal donde el 90 % de los internos tiene condena efectiva, una gran parte de ellos con reclusión perpetua. Muchos son reincidentes, con un nivel de peligrosidad increíble", afirmó el intendente cordobés, Luis Juez.
"Esta cárcel esta clavada en el corazón de la ciudad de Córdoba; debiera haber sido erradicada hace mucho tiempo", añadió. (Telam-NA-Dyn).

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