Pericias de ADN por el caso Aráoz

Los defensores cuestionan varias de las pruebas. Los dos principales acusados -la ex agente Ema Gómez y el oficial Darío Pérez- y la víctima, tienen el mismo tipo de sangre. La causa sería elevada a juicio.

11 Febrero 2005
El tipo de sangre de las personas que están implicadas en el caso del crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz, e inclusive el de la propia víctima, complican un poco la resolución del caso. Es que todos son grupo 0 positivo, por lo que no puede determinarse rápidamente si la sangre encontrada en la casa del magistrado es únicamente de él, o si algunas de las personas que lo atacaron también resultaron heridas en una presunta pelea.
Esta dificultad obligó al fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera, a enviar muestras de sangre a Buenos Aires para que se haga un estudio comparativo de ADN, lo que permitirá dilucidar una parte de la verdad.
Aráoz fue asesinado de nueve balazos el 26 de noviembre, en su casa, ubicada en Yerba Buena. Por el hecho están detenidos y acusados la ex agente Ema Gómez y el oficial de Policía Alejandro Darío Pérez. Según la investigación, el homicidio tendría ribetes pasionales, ya que se habría desencadenado tras una discusión entre Gómez y Aráoz (que habían sido pareja), en la cual habría irrumpido Pérez. Aparentemente este también mantenía una relación sentimental con la ex policía.
Herrera recibió ya los informes que le enviaron las empresas telefónicas sobre las llamadas entrantes y salientes del celular de Gómez.
Con este material, podría comenzar a citar a varias de las personas que el 26 de noviembre hablaron con la ex agente. Gómez, que es defendida por Mario Mirra, aún no declaró, y aparentemente, hasta que haya más pruebas, no lo hará. La defensora de Pérez, Susana Gómez de Guerineau, al igual que Mirra, cuestionó varias de las pericias que se realizaron; una de ellas es la prueba balística, que determinó que a Aráoz lo mataron con el arma de Pérez.
Herrera también espera que se realice el examen de ADN sobre las muestras que se extrajeron debajo de las uñas de Gómez, para determinar si se trata de piel del juez, al cual podría haber arañado en medio de una pelea.
Si bien aún faltan varias pericias, el fiscal ya estaría convencido de la participación de los dos acusados por el caso, por lo que no se descarta que, una vez que tenga los resultados de las pruebas que espera, decida enviar el caso a juicio.

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