19 Enero 2005 Seguir en 
Daiana Gigena tenía 15 años y toda la vida por delante. Vivía en Lules, donde tenía a todos sus amigos. El domingo 9 de enero, poco después de las 20, salió caminando de su casa con una de sus mejores amigas. Iba a la casa de otra de las chicas del grupo a tomar mate. Pero nunca llegó. No había caminado dos cuadras cuando un motociclista que habría querido manosearla, la atropelló. Con gravísimas heridas, la adolescente fue trasladada al Hospital Padilla, donde falleció el lunes.
El caso está envuelto en muchos enigmas, pero son todos posteriores a la tragedia. Fueron varios los testigos que dijeron haber visto que el conductor de la moto era Alfredo Mamaní, un joven de 19 años, ciudadano boliviano de nacimiento, pero que ya habría obtenido la ciudadanía argentina. Junto a él iba un amigo. Los testigos también vieron que el muchacho, tras el accidente, escapó, y sólo pudieron atrapar al acompañante. Mamaní recién fue capturado en la madrugada del lunes, y puesto a disposición de la Justicia. José Luis Gozzo, tío de Daiana, afirmó que fue el cónsul de Bolivia quien lo sacó de la comisaría y que, con su ayuda, fue enviado de nuevo a ese país. "Es increíble lo que sucedió. Nadie puede devolvernos a nuestra chiquita, pero lo único que queremos es justicia", dijo Gozzo.
La versión del tío de la víctima fue negada por el comisario Julio Vargas, jefe de la comisaría de Lules. "En esta dependencia nunca estuvo el cónsul; y aun si hubiera estado, no habría podido ordenarme nada. Las órdenes las dan mis superiores y la Justicia", aseguró el policía. En tanto, desde el consulado boliviano, con la firma del vicecónsul Frans Barrero, también se negó cualquier vinculación con el hecho. "Rechazamos todas las acusaciones. Jamás intercedimos para obtener la liberación del ciudadano argentino Alfredo Mamaní, ni mucho menos colaboramos con un supuesto traslado a Bolivia", indicaron en un comunicado.
Vargas indicó que en la comisaría saben dónde vive Mamaní, y que, en caso de requerirlo la Justicia, será buscado y llevado al palacio de Tribunales. Aparentemente por el tiempo que se demoró en aprehender al motociclista, no se habría podido realizar el dosaje alcohólico.
El caso es investigado por la fiscal Teresita Marnero.
El caso está envuelto en muchos enigmas, pero son todos posteriores a la tragedia. Fueron varios los testigos que dijeron haber visto que el conductor de la moto era Alfredo Mamaní, un joven de 19 años, ciudadano boliviano de nacimiento, pero que ya habría obtenido la ciudadanía argentina. Junto a él iba un amigo. Los testigos también vieron que el muchacho, tras el accidente, escapó, y sólo pudieron atrapar al acompañante. Mamaní recién fue capturado en la madrugada del lunes, y puesto a disposición de la Justicia. José Luis Gozzo, tío de Daiana, afirmó que fue el cónsul de Bolivia quien lo sacó de la comisaría y que, con su ayuda, fue enviado de nuevo a ese país. "Es increíble lo que sucedió. Nadie puede devolvernos a nuestra chiquita, pero lo único que queremos es justicia", dijo Gozzo.
La versión del tío de la víctima fue negada por el comisario Julio Vargas, jefe de la comisaría de Lules. "En esta dependencia nunca estuvo el cónsul; y aun si hubiera estado, no habría podido ordenarme nada. Las órdenes las dan mis superiores y la Justicia", aseguró el policía. En tanto, desde el consulado boliviano, con la firma del vicecónsul Frans Barrero, también se negó cualquier vinculación con el hecho. "Rechazamos todas las acusaciones. Jamás intercedimos para obtener la liberación del ciudadano argentino Alfredo Mamaní, ni mucho menos colaboramos con un supuesto traslado a Bolivia", indicaron en un comunicado.
Vargas indicó que en la comisaría saben dónde vive Mamaní, y que, en caso de requerirlo la Justicia, será buscado y llevado al palacio de Tribunales. Aparentemente por el tiempo que se demoró en aprehender al motociclista, no se habría podido realizar el dosaje alcohólico.
El caso es investigado por la fiscal Teresita Marnero.







