16 Enero 2005 Seguir en 
"Todo el mundo sabe que en Tucumán hay una banda integrada por magistrados, funcionarios, abogados, policías y penitenciarios. ¿Cómo puede explicarse de otra forma que desde 1997 se hayan escapado más de 100 presos a los que habían venido a buscar a Córdoba?" El abogado Jorge Agüero es el defensor del agente Sergio Gustavo Escobar, uno de los dos policías que están detenidos por la presunta falsificación de oficios y exhortos truchos, con los que se habría intentado beneficiar a presos.
El caso es investigado con mucha seriedad en Córdoba. Allí tienen el original del exhorto que se les secuestró a los policías. Ellos habían ido a buscar al preso Miguel Angel Acuña, mientras que otros dos policías, Manuel Eduardo Ruiz y Dardo Campos, habían ido a Santa Fe para intentar trasladar a Héctor David Tagliaferra. "La maniobra es siempre la misma. Llegan con el oficio trucho, se llevan al preso y este después se fuga, en el camino, en una comisaría o en la cárcel. Ya pasó más de 100 veces", relató Agüero.
El viernes, Díaz y Escobar declararon ante el fiscal Marcelo Hidalgo. Y fueron coincidentes en sus dichos. "Díaz aseguró que conoce al concejal (y también policía) César Alfredo Juárez (quien está imputado en la causa), quien le dijo que le había conseguido un viaje en comisión para que hiciera unos pesos más. Juárez le dijo que fuera a Tribunales a buscar el exhorto", relató el abogado. Ante el fiscal, Díaz dijo que en la fiscalía fue el empleado Manuel Ojeda (quien aún no declaró en la causa), quien le dio los oficios y los exhortos. "De ahí se fueron a la Jefatura de Policía e hicieron todos los trámites administrativos en el departamento Judicial y Personal. Nadie les puso trabas. Nadie vio que lo que estaban haciendo era ilegal. Hasta el jefe de Policía Pedro Ledesma firmó los permisos. Entonces, quién asegura que estos policías sabían que estaban delinquiendo", se preguntó el letrado. El abogado fue más lejos, ya que no dudó en calificar de "mafia enquistada en el poder judicial" a quienes habrían intervenido en la maniobra.
En Córdoba, los policías están acusados de favorecimiento de la evasión en grado de tentativa y uso de documento público falsificado. "Por más que sea mi cliente, creo que lograr que recuperen la libertad será muy difícil. Quiero que en Tucumán sepan esto", finalizó el abogado.
Harán las pericias
Tras el secuestro de sellos y de documentación de la fiscalía X y del juzgado V de Instrucción, medida realizada el viernes en Tribunales, comenzarán a realizarse algunas pericias para determinar cuáles fueron las firmas que se falsificaron en los exhortos. El juez de Instrucción, Juan Francisco Pisa, y el fiscal Guillermo Herrera, ya pusieron a disposición sus sellos para la investigación.
Tagliaferra y Acuña, dos reos peligrosos
Héctor Tagliaferra y Miguel Angel Acuña, los dos presos a los que habían ido a buscar los policías tucumanos, son dos delincuentes muy peligrosos.
El primero de ellos tiene dos identidades, ya que además es conocido legalmente como Héctor Raúl Casas, pero también posee los seudónimos de José Miguel Ramírez y José Miguel Martínez Ramírez. Este hombre ya estuvo detenido en Tucumán, según el registro del Poder Judicial. Su detención se registró el 28 de diciembre de 2003 en una causa por robo agravado, aunque recuperó su libertad.
Tras esto fue condenado en Santa Fe a 25 años por robos agravados y privación ilegítima de la libertad.
Acuña también es muy peligroso. El último caso que se le conoce es realmente impresionante. En un pueblo de Buenos Aires, copó la comisaría junto a dos socios. Redujo a los policías y con las mismas armas que les robó, asaltó una sucursal bancaria ubicada justo al lado de la comisaría. En las planillas de antecedentes, Acuña demuestra una predilección especial por tomar rehenes en cada una de sus intervenciones. Está condenado en Córdoba a 18 años de prisión. Pero, al menos con ese nombre, no figura en los registros de la Justicia tucumana.
El caso es investigado con mucha seriedad en Córdoba. Allí tienen el original del exhorto que se les secuestró a los policías. Ellos habían ido a buscar al preso Miguel Angel Acuña, mientras que otros dos policías, Manuel Eduardo Ruiz y Dardo Campos, habían ido a Santa Fe para intentar trasladar a Héctor David Tagliaferra. "La maniobra es siempre la misma. Llegan con el oficio trucho, se llevan al preso y este después se fuga, en el camino, en una comisaría o en la cárcel. Ya pasó más de 100 veces", relató Agüero.
El viernes, Díaz y Escobar declararon ante el fiscal Marcelo Hidalgo. Y fueron coincidentes en sus dichos. "Díaz aseguró que conoce al concejal (y también policía) César Alfredo Juárez (quien está imputado en la causa), quien le dijo que le había conseguido un viaje en comisión para que hiciera unos pesos más. Juárez le dijo que fuera a Tribunales a buscar el exhorto", relató el abogado. Ante el fiscal, Díaz dijo que en la fiscalía fue el empleado Manuel Ojeda (quien aún no declaró en la causa), quien le dio los oficios y los exhortos. "De ahí se fueron a la Jefatura de Policía e hicieron todos los trámites administrativos en el departamento Judicial y Personal. Nadie les puso trabas. Nadie vio que lo que estaban haciendo era ilegal. Hasta el jefe de Policía Pedro Ledesma firmó los permisos. Entonces, quién asegura que estos policías sabían que estaban delinquiendo", se preguntó el letrado. El abogado fue más lejos, ya que no dudó en calificar de "mafia enquistada en el poder judicial" a quienes habrían intervenido en la maniobra.
En Córdoba, los policías están acusados de favorecimiento de la evasión en grado de tentativa y uso de documento público falsificado. "Por más que sea mi cliente, creo que lograr que recuperen la libertad será muy difícil. Quiero que en Tucumán sepan esto", finalizó el abogado.
Harán las pericias
Tras el secuestro de sellos y de documentación de la fiscalía X y del juzgado V de Instrucción, medida realizada el viernes en Tribunales, comenzarán a realizarse algunas pericias para determinar cuáles fueron las firmas que se falsificaron en los exhortos. El juez de Instrucción, Juan Francisco Pisa, y el fiscal Guillermo Herrera, ya pusieron a disposición sus sellos para la investigación.
Tagliaferra y Acuña, dos reos peligrosos
Héctor Tagliaferra y Miguel Angel Acuña, los dos presos a los que habían ido a buscar los policías tucumanos, son dos delincuentes muy peligrosos.
El primero de ellos tiene dos identidades, ya que además es conocido legalmente como Héctor Raúl Casas, pero también posee los seudónimos de José Miguel Ramírez y José Miguel Martínez Ramírez. Este hombre ya estuvo detenido en Tucumán, según el registro del Poder Judicial. Su detención se registró el 28 de diciembre de 2003 en una causa por robo agravado, aunque recuperó su libertad.
Tras esto fue condenado en Santa Fe a 25 años por robos agravados y privación ilegítima de la libertad.
Acuña también es muy peligroso. El último caso que se le conoce es realmente impresionante. En un pueblo de Buenos Aires, copó la comisaría junto a dos socios. Redujo a los policías y con las mismas armas que les robó, asaltó una sucursal bancaria ubicada justo al lado de la comisaría. En las planillas de antecedentes, Acuña demuestra una predilección especial por tomar rehenes en cada una de sus intervenciones. Está condenado en Córdoba a 18 años de prisión. Pero, al menos con ese nombre, no figura en los registros de la Justicia tucumana.







