El Parque Nacional Aconquija unió a oficialistas y a opositores

El Parque Nacional Aconquija unió a oficialistas y a opositores

Seis de los nueve diputados firmaron el proyecto de ley que llegará al Congreso En la Fundación Miguel Lillo se rubricó el texto que se convertirá en ley y que permitirá la protección de unas 77.000 hectáreas

NUEVO PRODUCTO TURÍSTICO. Nacul, ex diputado, presentó ayer en la Fundación Lillo el Parque Aconquija. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO NUEVO PRODUCTO TURÍSTICO. Nacul, ex diputado, presentó ayer en la Fundación Lillo el Parque Aconquija. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO
24 Junio 2017

Ayer, seis de los nueve diputados nacionales por Tucumán firmaron el proyecto de ley que creará el Parque Nacional Aconquija. Un día que calificaron como histórico, porque crear un espacio verde que protegerá 77.000 hectáreas de biodiversidad no es un hecho cotidiano. “Fue el sueño de Miguel Lillo. Es el Perito Moreno del Norte”, sintetizó Emiliano Ezcurra, vicepresidente de Parques Nacionales.

El acto se realizó en el microcine de la Fundación Miguel Lillo y contó con la participación de José Cano, titular del Plan Belgrano; de José Ascárate, coordinador de Infraestructura del Plan Belgrano; de los diputados nacionales Mabel Carrizo, Marcelo Santillán, Miriam Gallardo y José Orellana (peronistas), Federico Masso (Libres del Sur) y María Teresita Villavicencio (UCR); de miembros de la fundación Flora y Fauna Silvestre y del ex diputado Miguel Camel Nacul, quien reflotó la idea de la creación de este Parque Nacional. No concurrieron, pese a estar invitados, los diputados Facundo Garretón (PRO), Juan Casañas (UCR) y Alicia Soraire (Frente para la Victoria).

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El 28 de diciembre del año pasado, los legisladores provinciales habían votado por unanimidad la cesión de la jurisdicción ambiental al Estado Nacional de los terrenos involucrados en el proyecto.

“Este Parque contiene a Los Alisos, pero lo expande mucho más, a casi 80.000 hectáreas. Esto generará un nuevo producto turístico, mayores posibilidades de investigación científica y la articulación de obras hídricas contempladas en esta ley”, comentó Ezcurra.

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Nacul explicó que el camino hasta llegar a este proyecto de ley fue largo. Se necesitó que el Ministerio de Defensa cediera parte de las tierras que tenía en la Quebrada del Portugués (futuro Portal Los Nuñorcos) y también la adquisición a través de la Fundación Flora y Fauna Silvestre que, con la asistencia económica de la fundación Wyss, está comprando las propiedades de Estancia Cochuna, Laguna del Tesoro y Jaya, que eran de particulares”, detalló Nacul.

El parque va a contener a las reservas provinciales de Santa Ana, Quebrada de Los Sosa y La Florida, que seguirán en manos de la provincia.

“Tenemos que conectar esto con lo que va a significar la obra del dique Potrero del Clavillo y El Naranjal, y con la nueva traza de la ruta 65. No tengo ninguna duda de que sumado al Parque Nacional Aconquija, enclavado en la cuenca oriental del Aconquija, es el área de la provincia que está llamada a transformarse en una de las zonas privilegiadas para desarrollar el turismo”, puntualizó Cano.

Una vez que el proyecto de ley sea visado por las comisiones, pasará al recinto para su aprobación por la Cámara de Diputados. Los pasos restantes serán su tratamiento en el Senado de la Nación y la promulgación de la ley por el presidente, Mauricio Macri.

Pasos previos

En enero, representantes de las fundación ecologistas Wyss y Tompkins se reunieron con el gobernador, Juan Manzur, y el ministro de Desarrollo Productivo, Juan Luis Fernández, y funcionarios nacionales para acordar la compra de las tierras privadas para constituir el Parque.

Estas tierras, una vez adquiridas son donadas con cargo al Estado Nacional. Ezcurra destacó ayer la importancia de estas donaciones que hacen posible la constitución de áreas protegidas. El sistema montañoso del Aconquija, una división natural entre Tucumán y Catamarca, alberga alrededor de 2.000 especies de plantas y varios tipos de vegetación. “Este proyecto viene a cumplir un rol clave en la protección de la biodiversidad de la selva de yungas, esa gran esponja natural que regula los recursos hídricos para las actividades humanas vinculadas al consumo de agua”, había dicho Eugenio Bréard, al presentarse el proyecto. “Del mismo modo, potenciará al turismo incrementando las áreas destinadas al uso público y ampliará la protección cultural de sitios arqueológicos como La Ciudacita”, había expresado.

Según la iniciativa, se establecerán tres áreas núcleo nacionales en el faldeo del Aconquija: dos ampliando significativamente hacia el sur el Parque Nacional Campo de los Alisos -que pasará a ser portal, asegurando así la conservación de importantes cuencas hídricas de la provincia; y un área núcleo en el norte del gran Parque Nacional proyectado, representada por la Quebrada del Portugués

El sueño de Miguel Lillo.- La idea surgió en 1914 -motivado por la cercanía del Centenario de la Independencia- y su ferviente defensor fue Miguel Lillo (1862-1931). El naturalista argentino consideró conveniente establecer el área protegida al sur de Tucumán, argumentando que allí se encontraba la vegetación forestal más exuberante del país y las posibilidades máximas de proteger la copiosa vegetación selvática y las principales cuencas hídricas de la provincia, según reza el proyecto.

El rugido del yaguareté.- La meta es restablecer el hábitat y volverlo a las condiciones naturales que tuvieron. También se prevé la reinserción de especies extintas (tapir y yaguareté), pero además generar una actividad económica sustentable porque atraerá a los turistas. “Ojalá volvamos a escuchar el feroz rugido de un yaguareté”, expresó Emiliano Ezcurra, vicepresidente de Parque Nacionales.

Escuela de guardaparques.- La creación de este Parque Nacional dejó al descubierto la necesidad de que la Provincia cuente con una escuela de guardaparques. Ayer hubo reuniones con miembros de la UNT, que retomaron la iniciativa que se había charlado en agosto del año pasado. Más áreas protegidas necesitan de expertos en el cuidado de la biodiversidad.

Biodiversidad.- El sistema del Aconquija alberga alrededor de 2.000 especies de plantas. A lo largo del gradiente topográfico pueden distinguirse distintos pisos de vegetación: bosques pedemontanos semicaducifolios (300-500 msnm), bosques o selvas húmedas subtropicales perennifolias (500-1.500 msnm), bosques templados de Alnus, PoIylepis y Podocarpus (1.500-2.800 msnm), arbustales y pastizales de neblina (2.000-3.500 msnm), pastizales altoandinos y vegas de altura (3.500-4.700 msnm) y estepas arbustivas de la Prepuna (2.500-3.500 msnm) en las laderas occidentales.

Fauna.- Incluye comunidades de mamíferos típicamente neotropicales en las laderas occidentales (por ejemplo diversos felinos, oso melero, pecaríes, corzuelas; elementos típicamente altoandinos en los ambientes de pastizal (guanacos y tarucas). Las aves también siguen un patrón similar con elementos de selva oriental (muchos de los cuales migran en el gradiente altitudinal como forma de uso de recursos), y elementos altoandinos principalmente en las lagunas de altura y elementos del desierto.

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