Quieren terminar con el modo “damas gratis”

Esta semana, en Salta, entrará en debate una ordenanza que busca obligar a los boliches y pubs a que hombres, mujeres y transexuales paguen lo mismo por la entrada, o que nadie pague nada. La titular de la Dirección de la Diversidad considera discriminatorias las diferencias de precios según sexo e identidad de género. Un debate que puede sacudir el tablero nocturno

27 Jul 2014
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ELLAS SE DIVIERTEN Y PIDEN DESCUENTOS. Las mujeres son las que más regatean, y gastan menos que los varones, aseguran los encargados de Relaciones Públicas de los boliches.LA GACETA / FOTO DE HÉCTOR PERALTA

La iniciativa dejó con los ojos abiertos y con la cabeza funcionando a 1.000 kilómetros por hora incluso a las mujeres que más estudian las cuestiones de género. Desde una oficina de la Municipalidad de Salta capital quieren erradicar de una vez por todas la modalidad de “damas gratis” en los boliches: ya no quieren entradas diferenciadas según género, presuntos beneficios que históricamente han tenido las chicas en la noche, y que adquieren por el solo hecho de ser mujeres. El argumento es que se trataría de una forma de discriminación y de poner a la mujer en el lugar de una “carnada” para atraer hombres.

La propuesta salió de la Dirección General de la Diversidad, comandada por Ro Liendro, una joven feminista y transexual de esa ciudad. La noticia apareció incluso en medios nacionales, y abrió la discusión sobre un tema que, se ve, está tan arraigado en la sociedad, que pasa por alto. No más descuentos especiales, no más chicas gratis en los boliches o, en todo caso, que hombres y mujeres pasen gratis o paguen lo mismo: ese es el objetivo de esta propuesta legislativa, que entre mañana y pasado entrará al Concejo Deliberante de la capital salteña.

Entrevistada por LA GACETA, Liendro contó la génesis de esta propuesta. “El disparador fue que en un reconocido boliche de la ciudad, el único al que solemos ir las chicas trans, cobran tres entradas: una para mujeres, otra para varones y una tercera para transexuales. Por supuesto, esta última es la más cara, lo que es una forma clarísima de discriminación”, explicó la funcionaria en una charla telefónica.

Si bien la idea surgió por la necesidad de detener la discriminación a las personas trans, cuando el equipo de Liendro comenzó a pensarlo más detalladamente surgieron cosas más profundas. “Se trata de instalar el debate sobre algo que está muy naturalizado. Lo que llaman caballerosidad es un dispositivo más del patriarcado para seguir manteniendo a la mujer en una posición de inferioridad. Algunos antropólogos hablan de este comportamiento como ‘trato galante’, algo que no necesariamente tiene connotaciones positivas”, remarcó Liendro.

“Está claro que la comercialización en torno a la figura de la mujer es un mecanismo para atraer más varones. Los dueños de los boliches hablan de que es caballerosidad, una gentileza hacia las damas, pero eso es una mentira, es discriminación. Ojo: es muy probable que no sean conscientes de esta discriminación, que no la produzcan adrede, justamente porque es algo que está tan naturalizado que pasa por alto”, definió la mentora de este proyecto.

El debate está abierto y si bien hasta el momento sólo toca los límites de la capital salteña, Liendro anticipó que le gustaría que tenga alcance provincial.

Tienen la palabra

¿Beneficiar es discriminar?

“La verdad nunca hemos visto que hacerles descuentos a las mujeres sea una forma de discriminación, sino más bien un beneficio para ellas. El boliche es una empresa privada, no un servicio público, por lo tanto tiene la libertad para diseñar sus propias estrategias de comercialización. Si el empresario quiere beneficiar a cierto segmento, en este caso las mujeres, es algo totalmente válido. Nosotros, en general, no segmentamos por sexo sino por servicios ofrecidos: la entrada cuesta en función de si es o no con consumición, acceso al VIP, etcétera. Eventualmente tenemos un 2x1 para mujeres hasta determinada hora, pero por el simple hecho de que siempre las mujeres llegan más temprano que los hombres, entonces les damos el beneficio. Me parece un poco traído de los pelos el planteo de Salta”. (Eduardo Mesón, propietario de La Boite).  

Ellas saben la fuerza que tienen

“No creo que a la mujer se la cosifique ni se la trate como ‘carnada’ por darles ciertos beneficios. De hecho, si lo analizás económicamente, tal vez no te convenga llenar un boliche de mujeres porque es real que gastan menos que los hombres. En mi experiencia, son las mismas mujeres las que exigen beneficios, piden precios, descuentos, entradas liberadas cuando van en grupo, etcétera. Están muy acostumbradas a eso. No creo que se trata de ‘usarlas’, todo lo contrario: ellas saben el valor simbólico que tiene que un boliche esté lleno de chicas lindas, entonces son ellas mismas las que hacen uso de esa fuerza y ese poder que les otorga ser mujeres”. (Manuel Carlino, ex RR.PP. de Shampoo).

Cuestión de billetera

“Son estrategias de los empresarios y creo que sí, que sigue dando buenos resultados darles beneficios a las mujeres. Son muchas cosas las que entran en juego, por ejemplo que las mujeres salen más temprano que los hombres y que, en general, disponen de menos recursos para gastar. Entonces está bueno hacerles un descuento o no cobrarles entrada. También se da que las mujeres que salen a bailar muchas veces son menores que los hombres: ellas son estudiantes y ellos trabajan y por lo tanto pueden pagar una entrada... No creo que la mujer sea un anzuelo, todo lo contrario, es una manera de beneficiarlas”. (Sebastián Finkelstein, relacionista público).

"Es más penoso lo del hombre”

“La verdad no lo había pensado nunca así, pero no creo que sea discriminatorio para la mujer pagar menos la entrada que un varón. En realidad, lo que me parece más penoso de todo es que un hombre sea tan elemental de morder el ‘anzuelo’ que le deja el empresario: son ellos los que se dejan sacar la plata con la fantasía de que en un boliche con muchas mujeres seguro levanta”. (Carolina Krapovickas, 24 años, estudiante).

La lógica heterosexual manda

“Me parece que se sigue pensando todo desde una óptica exclusivamente heterosexual. Sobre esta iniciativa puntual, habría que reflexionar en qué lugar está puesta la mirada sobre la igualdad: yo creo que sigue reproduciendo la lógica heteronormativa, cuando la igualdad es una cuestión humana, no de géneros. Un buen ejemplo son los boliches gay, donde nadie te pregunta ni de qué género ni qué orientación sexual sos para cobrarte una entrada... eso en el boliche gay no existe porque son todos iguales de verdad”. (Daniela Canseco, actriz). 

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