La mezquindad de los gobiernos marginó a Rumi Punco del ferrocarril y del progreso

La última estación del ramal CC-14, en Rumi Punco, en el departamento La Cocha, se habilitó en 1947, funcionó más de una década y después se clausuró. Los sueños truncos de los habitantes de la comuna tucumana que linda con Catamarca.

21 Jun 2013

"Tenía once años cuando vi el primer tren con máquina a vapor llegar cerca de Rumi Punco. En esos vagones se transportaban las cuadrillas que estaban haciendo el terraplén y el tendido de los rieles y también transportaban el material para las obras. Pensar que siete años después ingresé a trabajar en la estación. Por entonces, sólo era una precaria casa de madera". Víctor Severo Vera evoca su pasado ferroviario, mientras disfruta del sol rumipunqueño, en una ventosa y fresca tarde.

Próximo a cumplir 88 años, don Vera señala, con el índice de su mano derecha, hacia el noroeste del trazado comunal. "Allí estaba la terminal ferroviaria del ramal CC-14. Dos años integré la cuadrilla de Vías y Obras. Había bastante trabajo por acá y nos visitaban muchos ingleses. Eran tiempos de movimiento intenso", dice con voz emocionada, nostálgico de aquellas épocas.

En un "cuaderno/libro" de novedades de la centenaria Escuela 89 se consigna que el 17 de octubre de 1947 arribó a Rumi Punco el primer coche motor. "Ese día fue oficialmente inaugurada la estación", se lee.

No obstante, en la edición del 23 de octubre del mismo año LA GACETA anunciaba que, ese día, el entonces Ministro de Transporte, teniente coronel Juan Francisco Castro, junto al gobernador Carlos Domínguez, habilitaban al servicio la parada ferroviaria.

Doña Petrona Casimiro, de 91 años, tenía 16 cuando el ferrocarril se convirtió en realidad en la actual comuna del departamento La Cocha, a 137 km al sureste de San Miguel de Tucumán y próxima al límite con Catamarca. "El coche motor anduvo pocos años por acá. Creo que en el 57 ya no llegaba más. Pero antes ya habían desistido de unir los rieles de Rumi Punco con La Merced. Y quedaron dos túneles del lado de Tucumán con los terraplenes y las vías", explica la mujer, que reside en una vivienda cercana a la antigua escala ferrocarrilera.

Apenas indicios
En la actualidad, los últimos vestigios del ferrocarril en este prolijo y pintoresco pueblo son sólo nueve casas sin techo. Amplias, sólidas y construidas en relieve pero con un tipo de bloque muy particular. Tan especiales, que ni el transcurso de más de un siglo, ni los vaivenes climáticos -considerable amplitud térmica- ni la erosión del viento les hicieron mella alguna. Las viviendas, que estaban destinadas al personal de lo que alguna vez pretendió erigirse no sólo en una trascendente parada sino también en un importante centro ferroviario, parecen haber sido abandonadas recientemente.

La estación de Rumi Punco hoy sólo es una historia que merece ser contada. Así como del edificio de viajeros no quedan vestigios, tampoco se perciben restos de tramos con vías, ni de la plataforma giratoria, ni de las columnas de señales.

En el inmenso predio que ocupó quedó trunco el sueño de unir el ramal C-6 de Catamarca que concluía en Superí (La Merced) con el ramal CC-14 de Tucumán, que culminaba en Rumi Punco.

La versión oficial
El 21 de noviembre de 1910 se inauguró el tramo Villa Alberdi-La Cocha, del ramal CC-14, que en realidad era una prolongación del ramal CC-12 (línea del sur) desde la estación Juan Bautista Alberdi. El tendido fue construido por la Ley 929 del 5 de noviembre de 1907. La norma establecía que el CC-14 debía prolongarse hasta Superí (La Merced, en Catamarca). Pero sólo llegó a construirse hasta Rumi Punco, en 1910.

En 1953 se suspendió la construcción del tramo Superí (La Merced-Catamarca)-Rumi Punco y así quedó interrumpido el ramal interprovincial que estaba destinado a comunicar Tucumán con Catamarca y con Cuyo. Llegaron a construirse ocho de los 14 túneles proyectados: seis en Catamarca y dos en suelo tucumano.

"El ferrocarril apoyó a nuestro pueblo. Incluso colaboró con el crecimiento del club Rumi Punco, que tiene más de 104 años. Fue la empresa Ferrocarriles Argentinos la que nos donó una cancha de bochas y nos proporcionó equipamiento. En el club también se disputaban partidos de fútbol de equipos conformados por personal ferroviario técnico, administrativo y jerárquico que competían con formaciones de nuestra entidad o de localidades vecinas", recuerda Marcelino Trejo, de 64 años.

"Pilas de durmientes y de rieles se juntaban en la estación. Si bien el tren despertaba curiosidad entre la gente de la localidad, más expectativas concentraba el proyecto de conexión con los tendidos ferroviarios catamarqueños", explica Servando Padovani, de 83 años.

"Si bien es cierto que era un punto de encuentro y de reunión de nuestra comunidad -añade Padovani-, no había vendedores en la estación. La gente se concentraba para esperar al gacetero y revistero. También traían la correspondencia y muchos encargos que se hacían a gente que actuaba como comisionista gratuito con sus vecinos cuando viajaban hacia la capital. Pero la mezquindad de los gobiernos de turno -enfatiza- nos dejó sin nada".


Desde el anden Rumi Punco

- IRROMPIBLES.- "En realidad las casas (foto de la derecha) que se estaban levantando en el predio ferroviario eran alrededor de una docena. Dos o tres fueron destruidas cuando intentaron desarmarlas. Están tan bien edificadas que si uno pretende sacar uno de los bloques, se quiebran", contó Manuel Díaz, un residente en las inmediaciones de la desaparecida estación.

- INTERPROVINCIAL.- La línea ferroviaria Catamarca-La Cocha se proyectó en 1909. Al respecto se elaboraron dos estudios, uno con 211 km de extensión y otro de 186 km de largo, pero empleando cremallera. Se aprobó este último pero optaron por descartar la cremallera entre los rieles.

- OTRA FRUSTRACION.- "No sólo nos dejaron sin ferrocarriles; también nos privaron del dique Las Huertas. Otra obra que se abandonó casi terminada y que nos habría permitido ampliar la zona de riego, que hubiera potenciado el desarrollo económico de esta zona", comentó Augusto Soria, un antiguo poblador de Rumi Punco.

- ESTUDIOS.- En 1943 el doctor Erwin Kittl completó los estudios geológicos del tramo Superí-La Cocha. Se formaron comisiones de estudio en La Cumbre, El Duraznillo y La Cocha y se ubicó definitivamente a la estación Rumi Punco en el kilómetro 1.045.

- PRIVACION.- "Entre esta localidad y La Merced, en Catamarca, hay 33 kilómetros de terraplén construido, pero sin vías. El tramo entre el km 54 y el 87 transcurre prácticamente en zona selvática. La obra se paralizó en 1953 pero a partir de 1955 fue totalmente descartada. "Así nos aislaron del NOA y nos privaron del corredor interoceánico con el Pacífico", subrayó don Víctor Severo Vera (foto)

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