"Yedlin es un hombre totalmente honesto"

Alperovich expresó su confianza en el ministro de Salud y avaló su gestión, lo que tácitamente implica su ratificación en el cargo. El gobernador manifestó que acatarán lo que dispuso el organismo de control, que apuntó que "se instrumentó un pago indebido a un acreedor no legitimado".

02 Jun 2010
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EN EL MANANTIAL. Alperovich habilitó seis calles pavimentadas y allí defendió la gestión del ministro de Salud.

El Tribunal de Cuentas castigó el lunes al ministro de Salud Pública, Pablo Yedlin, al ex secretario ejecutivo del Siprosa Alberto Sabaj y al director de Recursos Humanos Daniel Alvarez Garmendia, con una multa equivalente a cinco sueldos. Lo hizo por considerar que al haber transgredido la ley podrían haberle causado una pérdida al Estado de $ 800.000, al detectar irregularidades en el convenio suscrito entre Funsal y el Siprosa. Pese a la sanción impuesta por el organismo de control, ayer, el gobernador, José Alperovich, manifestó su plena confianza en el titular de la cartera de Salud.

"Yo confío plenamente, es un gran ministro de Salud, es un hombre totalmente honesto, confío plenamente en él", manifestó escuetamente el mandatario en un diálogo con la prensa. Sin dar mayores precisiones, agregó: "acataremos lo que dice el Tribunal de Cuentas". La multa que le aplicó la entidad al colaborador de Alperovich alcanza, en dinero, los $ 45.000. Yedlin aseguró que "no hubo dolo ni daño", ya que según lo apuntó, el curso de Funsal fue dictado, según el convenio firmado con el Siprosa.

Las declaraciones del titular del Poder Ejecutivo implican, en los hechos, un respaldo a la gestión del ministro y una ratificación en el cargo, especialmente después que algunos dirigentes políticos de la oposición reclamaran la remoción del funcionario.

Considerandos

El respaldo del gobernador a su ministro, fue con motivo del acuerdo 990 que dictó el Tribunal de Cuentas a raíz de la autorización de un pago de $ 800.000 a la Fundación Salud para que dicte cursos odontológicos a estudiantes y a empleados del Siprosa.

El órgano de control, en sus considerandos, precisó que, los asistentes "son contestes en señalar que los cursos se desarrollaron bajo el concepto de "Constructivismo Social", modalidad de autoaprendizaje, sin disertantes y con tutores a cargo de grupos de alumnos. Estos tutores revestían simultáneamente la condición de asistentes de los cursos, según surge del listado de alumnos remitidos". Cabe destacar que cuanta vez LA GACETA requirió ese listado, para darlo a conocer, siempre se le fue negado, pese a ser un expediente público. A fojas 19 el Tribunal de Cuentas detalla además que "los comparecientes disienten respecto de quién tuvo a su cargo la organización de los cursos. Así, algunos entienden que estuvo a cargo del Siprosa, otros consideran que el doctor (Héctor) Silva Olivares (titular de la Funsal); algunos que fueron ambos y un amplio número directamente manifiesta que desconoce a cargo de quién estuvo.

El organismo indicó también que está "acabadamente acreditado que la Fundación Salud ha sido constituida y autorizada a funcionar como tal con posterioridad al inicio de los cursos objeto de la investigación, lo que también fuera reconocido expresamente por sus miembros fundadores, como se expuso".

Para multar a Yedlin el Tribunal de Cuentas dijo que incurrió en "inobservancia manifiesta del procedimiento administrativo, debido, como la instrumentación de la voluntad contractual exigida por el régimen legal aplicable al caso". También destacó la "falta de idoneidad técnica y jurídica del procedimiento cumplido para sustentar el pago que se pretendió realizar.

Además responsabiliza al ministro de Salud por "instrumentar un pago indebido a un acreedor no legitimado".

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