Contribución de la tecnología

30 Nov 2009
Familia historica.- Durante 12 años recorrió el mundo, investigó, buscó información en archivos, entrevistó a familiares e indagó en cientos de lugares. María Soledad Terán pudo, de esta forma, reconstruir la historia de su familia, una de las más importantes del noroeste argentino. Concretó su obra en el libro que escribió "Los Terán, perfiles históricos de Tucumán". El texto tiene detalles sabrosos, como cartas, fotos, archivos de diarios y rúbricas, entre otros.

Página en la web.- Desarrollado como un hobby, luego de muchos años se ha transformado en la base de datos genealógicos más grande de la Argentina en la que figuran miles de personas. El sitio se llama www.familias-argentinas.com.ar. El proyecto se inició como un árbol genealógico familiar. Al poco tiempo, creció en forma exponencial ya que cualquiera puede aportar los datos de su investigación.

La red ayuda.- Internet es una fuente inagotable de datos para quienes arman un árbol genealógico. Pero también es un arma de doble filo porque mucha información puede ser incierta. Lo más aprovechable de la web es que se puede entrar en contacto con familiares de todo el mundo.

Judíos argentinos.- La Asociación de Genealogía Judía lleva 10 años recopilando datos sobre el árbol genealógico de los judíos argentinos. Tras el atentado a la AMIA, Paul Armony impulsó la idea después de que su hijo Víctor, siendo adolescente, grabó los relatos de la abuela. El contacto, en www.agja.org.ar.

El caso de los mormones.-  Los mormones construyen en internet el árbol genealógico de la humanidad. Quieren llegar a los orígenes del hombre. El banco de datos cuenta con más de 1.000 millones de nombres (www.familysearch.org). La información que obtienen está celosamente guardada en una bóveda de granito dentro del cañón Little Cottonwood, en Utah, Estados Unidos, para preservarlos de una eventual explosión nuclear.
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