Cristina excluye a las telefónicas de la ley para sumar a la centroizquierda

Antes del diálogo con la prensa, Rossi le aseguró que en Diputados cuenta con el número necesario de votos. La Presidenta dijo que los cambios apuntan a ampliar el consenso. Evitó hablar sobre la pauta publicitaria. Inédito debate.

15 Sep 2009
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CASA ROSADA. Cristina, junto con Mariotto, titular del Comfer, anuncia los cambios en la ley oficial para que sea aprobada antes del 10 de diciembre. DYN

BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional aceptó eliminar del proyecto de ley de medios la posibilidad de que las empresas telefónicas puedan ser prestadoras de servicio de televisión, que era uno de los principales blancos de las críticas de la oposición, con el fin de garantizar los votos necesarios de los aliados para aprobar la iniciativa en Diputados.
El anuncio corrió por cuenta de la presidenta Cristina Fernández, quien en una conferencia de prensa en la Casa Rosada dijo que quitaba este escollo para lograr un consenso amplio, en referencia al segmento del proyecto que abría a las telefónicas las puertas del negocio de los medios audiovisuales, y sólo dejarlo a las cooperativas.
Puntualizó que el cambio busca desterrar cualquier duda referida a que las telefónicas puedan generar un nuevo monopolio.
Con la nueva directiva, el oficialismo en Diputados rápidamente comenzó a articular los cambios en el texto, en un intento por lograr los votos de los bloques de centro izquierda que se habían comprometido a votar a favor. Minutos antes de  la conferencia, Cristina le comunicó los cambios al jefe del bloque de diputados K, Agustín Rossi, quien le aseguró a la Presidenta que tenía "el número" para poder votar la ley en el recinto. Ella le replicó que igual iba a avanzar con su intención de ampliar el consenso.
En ese marco, la Presidenta enfatizó el deseo del Gobierno de aprobar la norma antes del recambio legislativo del 10 de diciembre y consideró que parte de las críticas lanzadas contra el contenido de la iniciativa son excusas para no tratar la ley democráticamente. "Es curioso que algunos hayan propuesto modificar derechos de exportación en el Congreso y que ahora no tenga legalidad y legitimidad para discutir otra cosa", argumentó. Otras modificaciones al texto original podrían pasar por la corrección en la composición de la autoridad de aplicación incorporando más integrantes que equilibren la participación del Poder Ejecutivo y poner límites a la cantidad de abonados a las empresas de cable para resguardar la competencia.
Cristina evitó responder sobre la asignación de la pauta publicitaria oficial en la nueva ley y dijo que cree que será incluida. Consultada por la cronista del diario "La Nación" acerca de la discrecionalidad en la distribución de esa pauta oficial, la Presidenta señaló: "recuerdo haber visto la pauta y el diario que usted representa tiene una muy superior a otros medios".
Al defender la iniciativa oficial que "sustituye a la vieja ley de la dictadura", dijo que se trata de un nuevo proyecto, que "no es de un gobierno o de un sector sino de toda la comunidad". En ese sentido, Cristina calificó de inédito, por su amplitud, el debate que se realizó en el  Congreso sobre la ley de medios. "No recuerdo ninguna norma que tuviera la amplitud de audiencias públicas de estas características", dijo.
La Presidenta explicó que "absolutamente todos, los que tiene objeciones, los que están a favor, tuvieron la oportunidad de sumar masa crítica al debate", y admitió que la objeción fundamental a su proyecto, tanto de los partidos de derecha o de izquierda, es la inclusión de las empresas telefónicas en la elaboración de contenidos.
Acompañada por el titular del Comfer y principal responsable de la redacción de la iniciativa, Gabriel Mariotto, la jefa de Estado señaló que la modificación al proyecto oficial busca "un consenso amplio y hacer honor a miles de hombres y mujeres de organizaciones sociales y periodistas, para tener una nueva ley de medios de la democracia". (DyN)

Contacto con parlamentarios tucumanos
Ayer, el hotel Savoy era un hervidero opositor. El diputado Francisco de Narváez, el empresario del Grupo UNO, Daniel Vila y su socio José Luis Manzano se mostraron con directivos del diario "Clarín" y hasta con dirigentes duhaldistas. No se trataba de una reunión entre amigos, precisamente. Por el contrario buscaban "operar" para frenar la sanción de la ley en diputados. Entre los blancos elegidos estaban los diputados peronistas tucumanos a quienes recurrieron varias veces.
 
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