Chávez fustigó a la cabecilla del ataque contra Globovisión

La dirigente Lina Ron se entregó, dijo, pero siguió arremetiendo contra los medios. El mandatario condenó a su aliada. Legisladores dijeron que no tienen previsto tratar ninguna ley sobre delitos mediáticos.

05 Ago 2009
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PESO PESADO. Lina Ron es una de las principales figuras del movimiento Unidad Popular Venezolana (UPV). AFP

CARACAS.- Un día después del ataque de una banda chavista contra la sede del canal Globovisión en Caracas, el presidente Hugo Chávez anunció ayer que Lina Ron, una dirigente aliada suya que encabezó la agresión, fue arrestada. Ron y varias decenas de motociclistas con boinas rojas militares, como la que lució ayer Chávez mientras hablaba sobre el incidente, arrojaron varias granadas de humo a la sede de Globovisión, golpearon con palos a efectivos de la Policía Metropolitana que llegaron al lugar y luego se dieron a la fuga.
"La compañera Lina Ron se presentó y bien que lo haya hecho. Está detenida. Violó la ley y debe recibir el peso de la ley", expresó. "Cuando se trata de la ley no puedo meter la mano por nadie, ni por nada", sostuvo. "Ese acto de agresión contra una planta de televisión contrarrevolucionaria, lo que hace es darle oxígeno, armas, a la contrarrevolución, y es un acto contrarrevolucionario que nosotros no podemos permitir ni como revolución, ni como gobierno, ni como Estado", argumentó.

Proyecto en el limbo
Dada la magnitud del incidente, que desató críticas de organismos internacionales de prensa y defensores de los derechos civiles, la Asamblea Nacional (Parlamento), controlada por el oficialismo, descartó ayer que vaya a legislar sobre delitos mediáticos, luego de que la Fiscalía presentó la semana pasada una polémica propuesta para sancionar a medios de comunicación por atentar contra de los intereses del Estado. La iniciativa divulgada por medios nacionales e internacionales este fin de semana contemplaba hasta cuatro años de cárcel para periodistas y dueños de medios de comunicación por "terrorismo mediático". Ayer, un grupo de periodistas protestó frente a la sede de la Fiscalía por el contenido del anteproyecto. "Somos periodistas, no delincuentes", gritaban.
La salida del aire de 32 emisoras de radio y de dos televisoras locales, sumada a la incubación de esta nueva normativa que afectaría al oficio diario del periodismo, ha disparado además la alerta en otros países. "Chillan porque estamos democratizando los medios de comunicación y asegurando con ello una verdadera libertad de expresión", declaró ayer Chávez. Las emisoras clausuradas forman parte de una lista de casi 300 radios y televisiones locales en la mira, por supuestas fallas administrativas.
Chávez fustigó ayer públicamente a una dirigente suya, pero remarcó también que ella se enfrentó con "un enemigo de la revolución", como califica a los medios privados de línea crítica con el gobierno. Según el presidente, esas emisoras sirven a las elites político económicas y dice que debe regularlas "para evitar que envenenen al pueblo con sus mentiras". Y Globovisión, un pequeño canal de información 24 horas con una cobertura muy limitada en señal abierta, es hoy el más visible de los enemigos mediáticos del mandatario bolivariano. (Reuters-AFP-NA-Télam)

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