Una llave para vivir mejor

En Tucumán, muchos discapacitados han podido mejorar su vida, a partir de las herramientas que les proporcionan internet u otros adelantos.

11 May 2008
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Un pequeño dispositivo, un cd que contenga un complejo software, un sensor, un sintetizador de audio o una intervención quirúrgica, pueden ser para el común de la gente productos o soluciones del mercado de gran ayuda, pero, desde otra óptica, la de alguien que no puede caminar, no puede ver, oír, hablar o escribir son herramientas clave para vivir mejor. Inclusive, para subsistir.
En mayor o menor medida, los avances de la ciencia y la tecnología contribuyen, día a día, a que personas con alguna incapacidad logren más autonomía e independencia, se integren mejor a la sociedad, tengan acceso a nuevas formas de comunicación y se incorporen en mayor grado al ámbito laboral (con ayuda de internet, por ejemplo).
Son alrededor de 180.000 los tucumanos que tienen algún tipo de discapacidad, según la Encuesta Nacional de Personas con Discapacidad realizada por última vez en 2002, principalmente en San Miguel de Tucumán y Concepción.
Esa cifra representa entre el 10 % y el 11 % de la población total de la provincia y supera la media nacional del 8 %, que se justifica según los índices oficiales, como consecuencia de los numerosos accidentes de tránsito, la desnutrición y los accidentes de trabajo.

Más comodidad
Hoy en día, gracias a los avances tecnológicos y a numerosas invenciones, muchos quehaceres y situaciones cotidianas se han simplificado, otorgando más comodidad y placer a personas con y sin discapacidad. Por ejemplo, el lavarropas automático ha facilitado la tarea del lavado o un dispositivo eléctrico ha permitido abrir una puerta con sólo presionar un botón. "Acceder a una silla de ruedas básica que permita desplazarse con autonomía; usar un bastón blanco que detecte obstáculos; tener la posibilidad de acceder a edificios con niveles superiores con ayuda de ascensores plataformas, salva alturas o sillas monta escaleras son también parte de las nuevas tecnologías y muy valoradas por las personas con discapacidad", señala Graciela Rotella, especialista en barreras arquitéctonicas.
Saber qué hora es, hablar por teléfono o manejar una computadora eran tareas imposibles para alguien que no ve. Ahora pueden hacerlo, y también pueden usar un teléfono con teclas con relieve en braille, o instalarle un programa con un sintetizador de audio que describa las acciones, alguien que no escucha o no habla puede enviar mensajes de texto; se logra acceder a una computadora con un software que emita sonidos; pueden reconocer una situación de peligro (fuego, inundaciones, problemas eléctricos) colocando alarmas en las viviendas, no sólo de seguridad sino informativas.

Eficiencia y seguridad
La domótica es la incorporación de elementos tecnológicos que permiten desarrollar, de forma eficiente y segura, una vida más autónoma para las personas con discapacidad. Su desarrollo, además de reformas arquitectónicas o diseños especiales, ha permitido la implementación de sistemas y servicios, según la arquitecta Josefina Ocampo, que pueden mejorar mucho la vida de un discapacitado. "Por ejemplo, las puertas de acceso a lugares públicos que se activan con la presencia humana, los baños y sanitarios con detectores de fuga de agua para evitar inundaciones o los dispositivos de iluminación que encienden y apagan luces automáticamente", describe.
El mercado ofrece cada vez más cantidad y más perfectas soluciones para cubrir o mejorar capacidades físicas no desarrolladas. Simples y complejas, costosas y accesibles. Lo cierto es que su uso puede generar un cambio radical en la vida de una persona con discapacidad y en la de su entorno.
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