Sugieren que Alperovich y Manzur no viajen juntos

Los titulares de los poderes políticos fueron en el mismo avión a Brasil, hecho que especialistas de agencias privadas consideran riesgoso. Los profesionales consultados por LA GACETA opinan que el gobernador y el vicegobernador deben trasladarse por separado, incluso al desplazarse por vía terrestre.

EN EL AEROPUERTO. Manzur y Alperovich abandonan la sala Vip, luego de uno de los tantos viajes que realizaron juntos fuera de la provincia. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL EN EL AEROPUERTO. Manzur y Alperovich abandonan la sala Vip, luego de uno de los tantos viajes que realizaron juntos fuera de la provincia. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
21 Marzo 2008
El pasaje del avión de línea que decoló pasadas las 14 del martes, estaba integrado por tres de las principales figuras institucionales de Tucumán: a bordo viajaron a Brasil el gobernador José Alperovich; el vicegobernador y presidente de la Legislatura, Juan Manzur; y el presidente subrogante de la Cámara, Sergio Mansilla, entre otros integrantes de la comitiva oficial.
El viaje conjunto empujó hasta el sillón de Lucas Córdoba al vicepresidente primero de la Legislatura, Regino Amado, y llevó a la legisladora Beatriz Avila, vicepresidenta segunda, a la conducción del mayor órgano deliberativo provincial. Son los número cuatro y cinco en el orden sucesorio determinado por la Ley de Acefalía.

Se vulneran normas
La aeronave puede brindar tranquilidad a los viajeros. Sin embargo, la decisión de ubicar en un mismo vuelo los titulares de dos poderes del Estado, más el sucesor natural de ellos, vulnera normas elementales de seguridad y prevención, según reconocieron expertos consultados por LA GACETA.
Esta situación es frecuente. En reiteradas oportunidades, Alperovich y Manzur se trasladan juntos a la Capital Federal para realizar gestiones conjuntas en el avión Cessna 550 Citation Bravo. E incluso -en el período anterior- se vio bajar del mismo avión Tango 01 al ex presidente Néstor Kirchner y a su vice, Daniel Scioli. Pero no por repetida se torna correcta, a tenor de las opiniones reunidas.
De hecho, el mundialmente conocido Air Force One sólo es usado por el Presidente en ejercicio de los Estados Unidos. Es el avión afectado de la Fuerza Aérea, pero cada arma (Marina, Ejército, Guardia Costera y otras) tiene uno similar reservado para el traslado de la máxima autoridad de ese país. Los cuidados incluyen al Air Force Two, que es como se identifica a cualquier aeronave que transporta al vicepresidente norteamericano.

Regla básica
El miembro de la agencia porteña Lealdi Seguridad SRL, César Morán, fue categórico. "No está bien. Las comitivas deberían viajar por separado, tanto en vuelos como por tierra. Es una regla básica. Hay que ver quiénes son los asesores y si realmente tienen los conocimientos adecuados sobre protección de autoridades", aseveró.
Morán agregó que el jefe de seguridad debe realizar una planificación de avanzada sobre lo que se va a hacer en el lugar de destino, y enviar una comitiva una semana antes de la partida, para tomar contacto con la Policía y los servicios de inteligencia locales; prever medidas; definir el protocolo y presentar el listado de personal.

"Es ilógico"
En el mismo sentido se pronunció Juan Carlos Mansilla, de la agencia Elite. "Nunca pueden viajar juntos: es ilógico que se desplacen así. Son las máximas autoridades de la Provincia, y no importa si antes lo hicieron otros. La sensación es que todo surge de la disposición de una sola persona, que ordena cómo se va a hacer el viaje, cuando lo que corresponde es vuelos separados", advirtió.
El comisario retirado Marcial Escobar relativizó la situación, aunque aclaró que no es lo adecuado. "Algunas veces es bueno salir del protocolo y del ceremonial, siempre que no sea un criterio permanente. No es lo más adecuado, pero si se toman las prevenciones y es un hecho aislado en una circunstancia particular, no hay mayor problema. Sin embargo, siempre hay que preguntarle a las personas que saben", aconsejó.
El integrante de la agencia provincial Status reclamó que, por más urgencia que haya, se tenga siempre en cuenta la precaución necesaria. Admitió que las prevenciones se relajan porque en el país no se viven situaciones de tensión como en el resto del mundo. "Al no haber una amenaza terrorista latente, hay quien se confía y baja un poco la guardia. No debería ser así, pero ocurre. Todos los sistemas de seguridad son vulnerables, pero hay que achicar el margen de riesgo", puntualizó.
Al respecto, los especialistas sostienen que entre los puntos que siempre se deben verificar antes de que una autoridad suba a un avión, figuran las condiciones de la nave, que sea manejada por quien lo hace habitualmente y que no haya intervención de manos extrañas en el mantenimiento y alistamiento de la aeronave.

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