Se venden unos 8.500 panchuques por día

La venta promedio se calculó sólo en la zona céntrica de la ciudad. Cuestan 50 centavos.
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FANATICOS. Los consumidores aseguran que los panchuques, además de baratos, son ricos, y que no les hacen mal al estómago. Un comerciante indicó que el 60% de los compradores son niños y el resto, adultos.

Son tan tucumanos como el sándwich de milanesa pero tienen sus características propias. Y en cuanto a la demanda, aparentemente les llevan bastante ventaja: según los comerciantes del centro consultados por LA GACETA, el promedio de ventas ronda los 8.500 panchuques por día. Si esta cifra es cierta, se trata de un negocio que mueve unos 127.500 pesos mensuales.
"Póngale un poco más de mayonesa y deme un papelito, por favor", dice Nancy Ferreyra cuando llega su turno después de hacer una larga cola. Ella compró uno de los 1.500 panchuques que -según su encargado, Marcelo Elian- vende por día uno de los locales de peatonal Muñecas. Elian es uno de los pocos que, con nombre y apellido, se atreve a confesar el nivel de ventas.
La encargada de otro negocio de una peatonal reconoció que vende unos 1.500 diarios, pero se negó a dar el nombre. "No estoy autorizada", fue la frase más común.
Otras veces, en confianza y desde el anonimato, algún dueño afirmó: "no puedo decirle cuánto vendo. ¿Usted quiere que mañana me caiga la DGI?".
Los negocios de las peatonales (cinco en total) son los que más venden y tienen más de seis panchuqueras para atender la demanda, que es constante. Sólo en ese sector, el promedio de venta alcanza los 6.000 por día.
Fuera de las peatonales, por Mendoza, Maipú, Junín, Córdoba y Buenos Aires también hay negocios de panchuques, pero el nivel de ventas baja a 300 y 500 por día en los que están más cerca del centro y a 200 en los que están más lejos de la zona neurálgica del comercio. En Mendoza al 800, por ejemplo, un quiosco de golosinas no vende más de 50 panchuques por día, según dijo la encargada, Laura Mansilla. Con todo, estos puestos más lejanos totalizan unos 2.500 panchuques por día en promedio.
Los mismos comerciantes del rubro calculan que en las jornadas de mucha venta -por lo general, cuando hace frío- se venden en el centro alrededor de 10.000 panchuques.

Casi una comida regional
Ninguno de los consultados recordó cuándo y quién inventó el panchuque, pero todos coincidieron en que en otras provincias de la región casi no se vende. Sí hay demanda en Buenos Aires y Mar del Plata pero menor a la de Tucumán, aseguraron.A todo esto, el panchuque no es más que una salchicha que, en vez de estar al medio de un pan de viena -el pancho-, se "envuelve" con la masa de los panqueques y se cocina en la panchuquera eléctrica, a la que previamente se enmanteca. Cada uno de estos aparatos puede hacer simultáneamente seis panchuques. Cuesta $ 260 cada una.
La masa del panqueque lleva leche, huevos, harina y manteca. Al momento de hacer el panchuque algunos agregan una pizca de sal y pimienta, y otros, un poco de mostaza. Con menos de medio litro de esta mezcla se hacen seis panchuques. Se sirven con mostaza, mayonesa o ketchup, según el gusto del cliente. El precio generalizado es de 50 centavos y la promoción más común ofrece un panchuque y un vaso de gaseosa por 75 centavos. En muy pocos negocios el precio aumenta a 60 o 70 centavos y la promoción con gaseosa, a 1 peso.

Se comen en la calle y sirven de desayuno o como merienda o cena
El panchuque es un alimento exclusivamente callejero. Las panchuqueras tienen que estar a la vista; de lo contrario, no atraen a los clientes. Y se come en la calle, caminando, o, cuando mucho, sentado en un banco de la peatonal.
Los negocios de panchuques pueden ser exclusivamente del rubro o estar incorporados a otro tipo de comercios, como quioscos, bares, heladerías y hasta verdulerías.
"Los panchuques son la comida rápida más rica que hay. Además los podés comer mientras seguís paseando por el centro", sostiene Alejandra Beatriz López, de 15 años.
Por otra parte, la gente los come durante todo el día, de modo que el panchuque es desayuno, o colación de media mañana, almuerzo, merienda y hasta cena de grandes y chicos. La venta arranca a las 9 de la mañana, cuando los negocios comienzan a abrir sus puertas, pero se vende más por la tarde, especialmente cuando hace frío, comentó Ana Lía Albarracín. "Piden más panchuques que superpanchos", reveló Carolina Rivas, empleada de una sandwichería donde ofrecen ambos productos además de helados.

"Sano y limpio"
"Por la tarde se vende más y lo compra todo tipo de público, aunque yo diría que un 60% se vende a los niños", comentó Daniel Ginar.
"Cuando uno va caminando por el centro es difícil resistirse al olorcito de los panchuques, que además son baratos", reconoce Juan Alberto Rodríguez, de 37 años, empleado.Ginar agregó que el panchuque es un alimento sano y limpio; pero con todo, recomendó a la gente que se fije bien en qué lugares compra y que revise las marcas que se usan. "Siempre que venimos al centro mi mamá me lleva a comer un panchuque; es como una merienda", afirma Nicolás Granados, de 10 años.

La directora provincial de Bromatología, Nora Iurcovich de Kristal, dijo que los tucumanos controlan cada vez más el estado de las comidas que se venden en la calle. "Antes sólo recibíamos quejas cuando la gente se enfermaba porque comían algo en mal estado; ahora el consumidor se preocupa en exigir calidad e higiene", señaló. "Nunca me pasó nada y hay veces que los panchuques son mi cena y me como tres juntos", aseguró por su parte Sergio Moyano, de 16 años. Según el nutricionista Francisco D?Onofrio, "el daño de estos productos no es que generen problemas estomacales, porque el organismo los tolera bien, sino la acumulación de grasa que implica su ingesta y que es lo que, con el tiempo, trae enfermedades como la diabetes o males cardiovasculares".