La intervención de los referentes nacionales de Juntos por el Cambio (JxC) logró evitar la fractura de la coalición opositora en Tucumán. El presidente de la UCR local, Roberto Sánchez, encabezará la fórmula de esta alianza en los comicios del 14 de mayo, luego de que el líder del PJS Germán Alfaro aceptara renunciar a esa postulación para acompañarlo como vicegobernador en las boletas. El acuerdo incluye la candidatura de Beatriz Ávila a intendenta de la Capital, pero deja abiertos varios frentes de negociación en JxC.

No fue casual que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, fuera el primero en anunciar el principio de entendimiento entre Sánchez y Alfaro. “Pusieron a los tucumanos y la unidad de Juntos por el Cambio por encima de todo”, afirmó a las 19.42 de ayer, vía Twitter, el precandidato a presidente del PRO.

Horas antes, a las 10.30, Rodríguez Larreta había recibido la visita del líder del PJS, quien había viajado a Ciudad de Buenos Aires el domingo exclusivamente para tratar de resolver la disputa con el diputado radical.

“Yo no voy a romper Juntos por el Cambio”, cuentan que le anticipó Alfaro a Rodríguez Larreta, en momentos en que todo parecía conducir a un quiebre en la coalición. El intendente advirtió que era consciente sobre el alto costo que implicaría este escenario. Y le transmitió dos propuestas al jefe de Gobierno porteño: la fórmula Sánchez-Alfaro, con “Betty” Ávila para intendenta; y una opción Alfaro-Sánchez, cediendo a su vez otros espacios a los demás socios del frente.

El líder del PJS se marchó de la reunión delegando en el mandatario porteño el manejo de las negociaciones con la UCR, a partir de sus buenos lazos con el presidente nacional del centenario partido, Gerardo Morales.

Contrarreloj

Si bien hay tiempo hasta el 12 de abril para oficializar las candidaturas ante la Junta provincial (JEP), entre el fin de semana y ayer transcurrieron horas clave para la oposición. Es que, según el cronograma electoral, hoy vence el plazo para la celebración de las internas cerradas prevista en la normativa electoral. Y aunque este trámite no implica comunicar las nóminas definitivas al órgano de contralor de los comicios, sí condiciona los armados que se presentarán en la votación. “Una vez oficializadas las candidaturas y/o listas de candidatos resultantes de la elección interna o la lista única, no puede presentarse candidatura o lista alguna distinta con posterioridad, en la elección general”, señala la Ley de Partidos Políticos. El escenario en JxC era de quiebre. No sólo porque Sánchez y Alfaro habían lanzado sus candidaturas a gobernador en sendos actos. Además, el espacio del referente radical había inscripto ante la Junta Electoral su propio frente, “Juntos por el Cambio”; y el alfarismo, sin el PJS pero a través de dos partidos aliados, había anotado el frente “Juntos para Cambiar Tucumán”. Por eso, hasta el domingo a la noche, entre la dirigencia de este armado reinaba el pesimismo.

Llamados

Rodríguez Larreta tomó las propuestas que le había detallado Alfaro y se las comunicó directamente a Morales. Las negociaciones no fueron sencillas, y participaron además distintos interlocutores. Eduardo Macchiavelli y Marcelo Wechsler, entre otros, por el lado del jefe de Gobierno porteño; y Guillermo “Willy” Hoerth como portavoz del presidente nacional de la UCR.

En el entorno de Sánchez -que estaba en Tucumán- detallaron que, finalmente, el diputado aceptó la oferta transmitida por Alfaro al gobernador jujueño. A las 19.30, sonó el celular del líder del PJS: Macchiavelli le confirmó que se había llegado a un entendimiento con la propuesta que incluía a “Betty” Ávila como postulante a jefa municipal.

“Acordamos porque nos une una convicción: Tucumán no puede seguir en manos de los mismos de siempre”, sostuvo Sánchez, a las 20.30, en Twitter.

Todavía resta que en JxC se pongan de acuerdo en aspectos clave, como las candidaturas a intendente de los demás distritos y cuántos “acoples” a legislador y a concejal impulsarán la fórmula. Es un tema que, sin dudas, dejará varios “heridos” en la coalición. Pero, por lo pronto, ayer Sánchez y Alfaro volvieron a hablar por teléfono. Fue cuando el acuerdo ya era un hecho. Se saludaron y hablaron sobre reunirse. Pero no será en los próximos días: el intendente estará en Buenos Aires hasta mañana; y el diputado nacional tiene un viaje en agenda ese miércoles. Así, la foto de la unidad entre el referente radical y el líder del PJS se hará esperar, al menos, unos días más.