La escasez del segundo componente de la vacuna contra la covid-19 Sputnik V, llevó al Gobierno a continuar con la campaña de inmunización pero combinando antídotos. Es por eso que desde hace una semana, cientos de tucumanos comenzaron a recibir una segunda dosis, pero de la firma Moderna. Tal como sucedió en otras partes del mundo, son muchas las personas en nuestra provincia que sufrieron una serie de efectos secundarios horas después de completar el esquema de inmunización.

Los menores de 30 años están más expuestos a experimentar malestares físicos después de la administración de cualquiera de las vacunas contra el coronavirus y las segundas dosis pueden volverse más problemáticas. Sin embargo, los mayores no están exentos.

Según publicó el diario español ABC.es, un artículo de la agencia Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) de ese país advierte que las reacciones ocurren porque el organismo ya ha estado en contacto previamente con el virus, o lo que él cree que es el virus (la proteína que el propio organismo genera, presente en la superficie del SARS-CoV-2, gracias a las 'instrucciones' que recibe de la vacuna).

Entre las sensaciones provocadas por el segundo pinchazo, en este caso de Moderna, el Ministerio de Salud español recopiló la siguiente información: dolor en el lugar de inyección (90%), fatiga o sensación de cansancio (70%), cefalea (60%), mialgias (60%), artralgias y escalofríos (40%), náuseas o vómitos (20%), adenopatías axilares, inflamación y enrojecimiento en el lugar de inyección (10%) y fiebre. De Tucumán aún no se publicaron datos oficiales.

En todos los nodos distribuidos por la provincia, los agentes sanitarios advierten sobre posibles malestares físicos después de la aplicación de la vacuna estadounidense y recomiendan la ingesta de 1 miligramo de paracetamol cada 12 horas.

Lo cierto es que, dependiendo de cada organismo, son muchos los tucumanos y tucumanas que perciben cambios en sus estados al menos los dos días posteriores a la aplicación del antídoto.