Consideró que es víctima de una "campaña de desprestigio". Opinó que lo que molesta es que el Ejército "está trabajando para un proyecto nacional". Repasó su breve historia en la provincia y negó rotundamente las denuncias en su contra. El jefe del Ejército, César Milani, se presentó ayer espontáneamente ante el juez federal N°1 Daniel Bejas para negar su participación en crímenes de lesa humanidad cometidos durante el llamado "Operativo Independencia", desplegado en Tucumán desde febrero de 1975 y hasta el golpe de estado de marzo de 1976.

Desde la oposición primero se había acusado a Milani de haber participado de esa intervención como agente de inteligencia y luego, de estar presuntamente implicado en la desaparición del conscripto riojano Alberto Agapito Ledo. La denuncia por el primer punto fue archivada a principios de este año por Bejas.

Custodia y sorpresa
El movimiento de agentes federales y locales fue inusual desde primeras horas de la mañana en torno al edificio de Congreso y Las Piedras. Periodistas esperaban en ese lugar que senadores y diputados radicales -encabezados por el tucumano José Cano- llegaran para pedir la reapertura de la demanda -la que está archivada- que presentaron en 2012 contra el militar. Sorpresivamente, fuentes judiciales confirmaron que el operativo era por la llegada de Milani, quien días atrás había viajado a La Rioja con el mismo objetivo.

Cerca del mediodía, Milani arribó al aeropuerto "Benjamín Matienzo" en un avión de la Fuerza Aérea. A las 12.30, llegó en una caravana de camionetas. El tránsito se cortó en la esquina de los Tribunales y el vehículo que lo trasladaba ingresó al estacionamiento del subsuelo. De allí fue llevado hasta el despacho de Bejas, donde presentó un escrito mediante el que se puso a disposición de la Justicia y en el que rechazó haber estado involucrado en hechos que se le atribuyeron públicamente. Una hora después, se retiró tan intempestivamente como había llegado.

En la vereda del Juzgado se realizó un escrache, del que participaron militantes de Libres del Sur y de Barrios de Pie.

"Un Ejército distinto"
Mientras Milani estaba en el edificio, el Ejército dio a conocer un comunicado oficial en el que se consignó que el jefe de las Fuerzas Armadas estaba allí tras ser autorizado por el ministro de Defensa, Agustín Rossi. En declaraciones a la agencia Télam y a Radio Nacional, el militar explicó que se presentó "a efectos de negar todos y cada uno de los hechos" mencionados. Afirmó también que algunos medios de manera "malintencionada" habrían montado una campaña de desprestigio "para perjudicar mi trayectoria militar, mi buen nombre y honor. Por consiguiente, la imagen del Ejército y, en última instancia, el fin político de perjudicar al Gobierno Nacional". En otro pasaje de la entrevista, Milani defendió su labor en la fuerza y su vinculación con el Gobierno: "estamos trabajando para un Ejército distinto, muy pegado con la comunidad. Un Ejército que está trabajando para un proyecto nacional. Esto les molesta. Les molesta que yo quiera insertar el Ejército y las Fuerzas Armadas en un proyecto nacional".

Después explicó que estuvo 40 días en la provincia, en dos oportunidades, con la unidad de ingenieros de construcciones, a la que pertenecía. En ese entonces tenía 21 años y era subteniente, según dijo. "Estuvimos en una escuela en Monteros y reparábamos y limpiábamos caminos. No tuvimos que ver con la parte de inteligencia, de operativa ni con nada", concluyó.

Fuentes judiciales afirmaron que frente a Bejas pintó el mismo panorama de su paso por la provincia. También consignaron que la causa por el destino de Ledo -un expediente que hasta ahora nada tiene que ver con la denuncia opositora- sigue su curso, aunque no está incluida en ninguna de las megacausas que se están tramitando (se agrupan por centro clandestino de detención). Bejas estaría estudiando la posibilidad de reunir unas 400 causas -entre ellas la de Ledo- en un "Arsenales V".

El archivo
El fiscal ad hoc Pablo Camuña, de la Unidad Fiscal de Derechos Humanos (oficina Tucumán), explicó que la desaparición de Ledo se investiga desde 2007 y que la semana previa a la feria judicial el juez adoptó medidas relacionadas con el expediente. "Esa causa nunca se cerró y probablemente se enriquezca con los nuevos testimonios", adelantó. Por otro lado, se refirió a la que radicaron contra Milani los senadores radicales José Cano y Gerardo Morales en noviembre de 2012.

"Hacía referencia genérica sobre la supuesta participación de Milani en actividades de inteligencia durante el Operativo. Esta información no fue corroborada con el legajo de la persona acusada. Por lo tanto, no fue suficiente", detalló. Argumentó que Milani estuvo en comisión en el Operativo desde 1976, pero dentro de un batallón de ingenieros con grado de subteniente, lo que hacía "inexactas las afirmaciones de los denunciantes". "Aplicando estándares mínimos de persecución penal, como en todas las causas de Derechos Humanos y de lesa humanidad, se entendió que no era suficiente para sostener una acusación seria. Por lo tanto, se pidió el archivo al juez y el juez lo decidió en mayo", concluyó.

Según un expediente de la Justicia, el "Operativo Independencia" consistió en la intervención -y ocupación- masiva de las fuerzas armadas para ejecutar un plan sistemático de exterminio de opositores políticos mediante la utilización del aparato estatal y de control social a través del terror.


Aportaron pruebas y pidieron reabrir la investigación

"Nos llama la atención el doble estándar que tiene cierto sector de la Justicia. En situaciones similares y con menos elementos que los que hay en el caso Milani, hay otros militares detenidos (por delitos de lesa humanidad)". La queja de José Cano condensó la postura del grupo de parlamentarios radicales que ayer asistió a la Justicia federal local. Los senadores Cano, Emilio Rached (Santiago del Estero) y Gerardo Morales (Jujuy); y los diputados riojanos Julio Martínez, Olga Brizuela y Doria deCara y tucumanos Luis Sacca y Juan Casañas firmaron la presentación. En los pasillos del Juzgado N°1, los legisladores se cruzaron con el jefe del Ejército, César Milani, quien se presentó de manera espontánea para ponerse a disposición de la Justicia.

Mantuvieron reuniones con el juez Daniel Bejas y con el fiscal Carlos Brito. Requirieron la reapertura del expediente contra Milani -lo habían iniciado Cano y Morales el año pasado y fue archivado por Bejas- y que se incluya en el de la investigación por la desaparición del conscripto riojano Alberto Agapito Ledo.

Los senadores recordaron que en 2012 habían acusado al militar de haber cumplido funciones de inteligencia durante el Operativo Independencia. Ahora aportaron pruebas que -consideraron- acreditan que Milani habría estado involucrado en esas tareas y en el secuestro del joven Ledo (afirman que era su asistente personal).

"Existen elementos para que el fiscal ad hoc Pablo Camuña, designado a dedo, investigue; pero pidió el archivo. Cuando se habla de democratizar la Justicia, tiene que ver con que ingresen al Poder Judicial los fiscales por concurso, que garantizan la idoneidad", criticó.

Morales, por su parte, agregó que el fiscal "natural" del caso debería haber sido Brito. "No sé a que va Milani a La Rioja, donde no hay causa. Pedimos esta vez que se analice el legajo completo de Milani y no uno breve como el que tomaron. Este es un caso similar al de (Rafael) Braga, en Jujuy. Que era de inteligencia y cumplía funciones como Milani. Ya fue sentenciado", comparó. Martínez mostró un ejemplar del "Nunca Más" riojano en el que hay un testimonio que involucra a Milani en un secuestro. Afirmó que la familia de Ledo se presentará durante la semana próxima ante Bejas para constituirse como querellante. También pidieron que se cite a varios testigos.

Cano expresó que espera que la comisión de Acuerdos del Senado rechace el pliego de Milani el lunes.