EL CAIRO.- Al menos 36 personas murieron y más de 1.100 resultaron heridas en los enfrentamientos callejeros registrados en Egipto entre seguidores islamitas del derrocado presidente, Mohamed Mursi, con el Ejército y los sectores liberales e izquierdistas, que respaldan al mandatario de facto, Adli Mansur, y exigen nuevas elecciones.
La información oficial confirmó que 16 de los fallecidos presentan disparos de armas de fuego en el pecho o en la cabeza. La mayoría de las víctimas militaba en el movimiento de los Hermanos Musulmanes (HM), que reclama la reposición de Mursi. Los choques más graves se produjeron en El Cairo, cuando islamistas quisieron entrar a la plaza Tahrir, ocupada por sus rivales. También hubo enfrentamientos en Alexandría y en Al Arish.
Entre las víctimas figura un sacerdote cristiano copto, asesinado a disparos en El Arish, en la región del Sinaí donde operan varios grupos islamistas radicalizados. Esa Iglesia, que reúne al 10% de la población egipcia, apoyó el derrocamiento de Mursi.
Zonas céntricas de la capital amanecieron cubiertas de piedras, autos calcinados y de chapas y cestos de basura que fueron utilizados como escudos y barricadas durante el choque de ambos bandos. Las sirenas y el estruendo de los helicópteros estuvieron presentes toda la noche del viernes, aunque no se produjeron desmanes.
El Ejército autorizó "las marchas pacificas y la libertad de expresión", pero tiene desplazados efectivos, tanques y vehículos blindados para controlar la situación. Mansur se reunió ayer con la cúpula militar para definir la estrategia inmediata.
Los HM convocaron a sus miembros una gran manifestación para hoy, que se realizará en forma simultánea en todas las ciudades del país (uno de los puntos más importantes será la cairota mezquita Rabaa al Adaweya), y a la ocupación de las plazas como forma de continuar las protestas hasta que el jefe de Estado desplazado regrese al poder.
Se define el gabinete
Mientras siguen las confrontaciones callejeras, el referente liberal opositor y conductor del partido Al Dustur (La Constitución), Mohamed el Baradei, se convirtió en el principal candidato a primer ministro en reemplazo del islamista Hisham Qandil, hasta los comicios presidenciales y parlamentarios, todavía sin fecha. El Baradei (ver "Experto...") fue uno de los líderes de las protestas contra Hosni Mubarak en 2011 y ahora contra Mursi. El Gobierno negó anoche que ya haya sido designado, pero admitió que era el favorito para el cargo.
El objetivo de Mansur es conformar un equipo multipartidario con ministros de Al Dustur; de la Corriente Popular, de izquierda; del movimiento Tamarrud (Rebelión); de musulmanes moderados, e incluso del partido salafista Al Nur (La Luz). El Partido Justicia y Libertad, brazo político de los HM, rechazó la convocatoria al diálogo y criticó duramente a El Baradei. (Reuters-Télam-DPA)