CONCEPCION DEL URUGUAY, Entre Ríos.- "La necesidad tiene cara de hereje", dice un viejo dicho popular que cada domingo ensombrece la campaña de Talleres de Córdoba. Hundido hace cuatro temporadas en el Argentino A, el ascenso de la "T" es cuestión casi de Estado en la provincia y desde hace una decena de fechas sus rivales no se cansan de cuestionar los arbitrajes. Ahora le tocó a Gimnasia de Concepción del Uruguay, que cayó 0-2 ante los cordobeses, que caminan hacia el ascenso. 

"Talleres y Marconi fueron demasiado para Gimnasia", tituló el diario entrerriano "Lacalle-online.com", que no guardó adjetivos para calificar la tarea del hombre de negro. "Con una labor muy pobre del árbitro Fernando Marconi quien favoreció claramente a los cordobeses en fallos que fueron decisivos para el ritmo del partido."

El partido era determinante para los locales, que venían de dos derrotas consecutivas, mientras que para Talleres era vital sumar los tres puntos de visitante para no perderle pisada a Deportivo Maipú de Mendoza.

La tarea de Marconi fue objetada por los entrerrianos debido a que anuló un gol de Conrado Besel, en supuesta posición adelantada, cobró un penal inexistente contra Gabriel Carabajal -el mismo que simuló y convenció al juez contra Sportivo Belgrano- y después no sancionó posición adelantada de Gonzalo Klusener, en su segunda conquista.

Todo este combo hizo estallar a los locales, que despidieron a los cordobeses con señas sugestivas. Esta no es la primera vez que se cuestionan a los árbitros que dirigen a Talleres, por lo que desde el Consejo Federal deberán tomar más protagonismo o, simplemente hacer la vista gorda, callar y favorecer el ascenso de la "T". LA GACETA