La dimisión momentánea de Beatriz Mirkin, tras 36 días como ministra, para asegurar otro voto en favor del Memorando de Entendimiento con Irán en la Cámara de Diputados, despertó el rechazo de diferentes dirigentes del escenario político tucumano.

El revuelo por la maniobra del oficialismo tucumano tuvo eco en la prensa de todo el país, aunque no fue el único caso de estas características. En Chubut, el ministro Coordinador de Gabinete, Carlos Eliceche, tampoco descartaba renunciar al cargo en el que asumió hace 19 días, para realizar el mismo periplo que Mirkin: ministra, diputada y ministra nuevamente. Todo en una semana.

El gobernador, José Alperovich, admitió ayer que esta estrategia era producto de un pedido del PEN. "Porque la necesitaban en la Nación, para tener el quórum para la sesión del miércoles", fue la escueta explicación del mandatario durante su recorrida matutina, en la que también consignó que no habrá reemplazos en la cartera temporalmente vacía. "Luego de la sesión es probable que reasuma", dijo Alperovich, al tiempo que no quiso opinar sobre el acuerdo con Irán por el atentado a la AMIA.

Críticas varias
"Tener una diputada-ministra es una vergüenza para la provincia y el país", sentenció la legisladora Silvia Elías de Pérez. "Hemos tenido una ministra de Desarrollo Social en situación de incompatibilidad; no debemos olvidar que en las elecciones anteriores, el alperovichismo le mintió a la ciudadanía llevando como candidato a vicegobernador a (Juan) Manzur, sabiendo que asumiría como ministro de la Nación", explicó la referente radical.

Elías mostró su aflicción por la legalidad de los actos cumplidos frente a la cartera de Desarrollo Social.

En una línea similar, José Páez tildó de "papelón" la estrategia de cambio de posiciones, que lleva a que "se pisoteen las instituciones y la autonomía provincial descienda al subsuelo". "¿Qué pasó entre el 23 de enero y la fecha de presentación de la renuncia al Ministerio? ¿Era ministra o diputada?", cuestionó el legislador por la Democracia Cristiana. Por su parte, Ricardo Bussi, parlamentario por Fuerza Republicana (FR), dijo que si algo le faltaba para quitarle la "poca seriedad" que tenía el acuerdo que propone el gobierno, era tener que llenar bancas con ministros y otros diputados licenciados. "Sólo falta el 'diputrucho' de Menem", ironizó. "FR propone aliarnos con el mundo libre, con occidente y luchar contra el terrorismo nacional e internacional", sugirió el hijo de Antonio Bussi. Enrique Fernando Romero, a su vez, replicó que "el único responsable de este adefesio institucional llamado Gobierno de Tucumán es Alperovich". "Nada es tan escandaloso. Alperovich piensa que Tucumán le pertenece, se maneja como patrón de estancia, y cree que las leyes han sido hechas para violarlas, que los fiscales de Instrucción son peones que cuidan su ganado, y que la Legislatura es una fábrica de lavandina, dedicada a blanquear los incumplimientos de funcionarios", fustigó Romero, quien fue director de Transporte durante la administración de Julio Miranda.

Mirkin juró el 23 de enero al frente de la cartera de Desarrollo Social, gabinete que integró en el mismo puesto antes de ser electa como diputada en octubre de 2011. El cambio en esta cartera se desencadenó luego de que Enrique Zamudio, entonces ministro, discrepó con legisladores oficialistas sobre los gastos sociales. Zamudio sugirió a José "Gallito" Gutiérrez que "legislara para la comunidad".