TRIPOLI, Libia/EL CAIRO, Egipto.- Un edificio del complejo residencial del líder libio Muamar al Gaddafi fue destruido esta madrugada por un misil de la coalición occidental. No se sabe dónde se encontraba el dictador en ese momento. El recinto está situado a unos 50 metros de la carpa donde el coronel solía recibir a sus invitados importantes, indicó un portavoz del régimen, Musa Ibrahim.
"Se trata de un bombardeo bárbaro que hubiera podido afectar a centenares de personas congregadas en la residencia de Gaddafi, a 400 metros del edificio alcanzado", declaró Ibrahim, que denunció contradicciones en el discurso occidental. "Dicen que quieren proteger a civiles y bombardean la residencia a sabiendas de que en el interior hay gente común", señaló.
Sin embargo, en una conferencia de prensa celebrada en el Pentágono, el vicealmirante estadounidense Bill Gortney negó que el objetivo de los ataques fuera matar al dictador. "Puedo garantizar que no figura en la lista de los blancos. No apuntamos contra su residencia", declaró.
El cielo de Trípoli era surcado esta mañana por aviones de la coalición procedentes de bases en Italia y por los disparos de las defensas antiaéreas locales. Un vocero del Ejército libio anunció ayer un alto el fuego, en respuesta a un llamamiento de la Unión Africana a un cese inmediato de las hostilidades.
Empero, el consejero del presidente estadounidense Barack Obama para la Seguridad Nacional, Tom Donilon, aseguró que el anuncio era una mentira y que había sido inmediatamente violado. El régimen ya había anunciado el viernes el acatamiento de la resolución votada por el Consejo de Seguridad de la ONU, pero las tropas del dictador prosiguieron sus ataques contra Bengasi, el bastión de la oposición.
Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña iniciaron los bombardeos el sábado, en una operación apodada "Odisea del Amanecer", en aplicación de la resolución de la ONU. Se trata de la mayor operación de países occidentales en el mundo árabe desde la invasión a Irak por una coalición liderada por Estados Unidos en 2003. La aviación francesa bombardeó posiciones de las fuerzas de Gaddafi y los barcos y submarinos norteamericanos y británicos dispararon unos 120 misiles de crucero Tomahawk.
Gaddafi, de 68 años, en el poder desde 1969, se mostró desafiante y predijo una larga guerra en el "campo de batalla" del Mediterráneo. El régimen libio afirmó que los ataques de la coalición mataron a decenas de civiles, pero el portavoz del Pentágono lo negó: "no tenemos informes al respecto". (AFP-NA-DPA)