Ya no chispea el escape de su moto. Tampoco ronronea el motor, y el casco reposa en su mesita de luz. La mirada retrospectiva le roba esa sonrisa temblorosa que antecede al ¡hurra! de victoria.
Javier Pizzolito terminó la competencia en el puesto 18 y conquistó con su Honda 450 Standar el reconocimiento del país. "Ser el mejor argentino en el Dakar es bueno, pero creo que es un ámbito ideal para pelear, en el buen sentido, por los mejores puestos de la general", manifestó. En el Dakar 2010, el cordobés de 30 años protagonizó una situación de película. Sin siquiera haber pasado por la rampa de largada su moto se incendió y todo se consumió en el mismo momento.
Sin embargo el oscuro episodio no lo acobardó. Esta vez se lució en el camino, esquivó dunas, precipicios y supersticiones, y remató la carrera en un tiempo de 59h 23?21??. Acelera a full desde los 10 años; una buena le tenía que tocar.