En el interior del “Pastor Uno” hay protocolos que no pueden romperse. Para la tripulación es necesario saberlos como las oraciones mandatorias de la religión. “Nada de selfies con el Papa”, fue una de las indicaciones de Gennaro Anastasio, el jefe de cabina, un día antes de que el papa León XIV partiera hacia Francia en septiembre pasado, en el cuarto desplazamiento internacional importante de su pontificado y previo a su gran gira por Latinoamérica: un itinerario de 12 días donde el responsable a bordo ya debía idear las preparaciones adecuadas.
El deseo de García Cuerva: que el mensaje del Papa tienda puentes por encima de la grietaEn aquel viaje de septiembre a Francia, Anastasio comentó a The New York Times cuáles fueron los desafíos a bordo respecto a los alimentos papales. Recordó que en aquella jornada debió ingeniárselas para incluir el servicio de desayuno entre los tradicionales saludos individuales del Papa con los periodistas en un trayecto de menos de dos horas. Así fue como debió resolver un menú que los pasajeros pudieran devorar en 10 minutos.
El papa León viajó en un vuelo comercial a Uruguay
Anastasio trabaja con ITA Airways, la aerolínea preferida para el primer tramo de los traslados internacionales del Papa, y en ocasiones para más. Anastasio lideró equipo de cabina en más de 80 de esas rutas, pero muchos miembros de ese personal de a bordo solo lo hacen una vez. A diferencia de los gobiernos que transportan a sus mandatarios en el Air Force One, los Sumos Pontífices deben viajar en vuelos comerciales, en vuelos chárter operados por aerolíneas regulares.
El Papa siempre viaja en vuelos comerciales y en clase ejecutiva. Así fue el caso de León, quien partió desde la terminal reservada para vuelos chárter VIP en el aeropuerto de Fiumicino en Roma este viernes por la madrugada y, tras 13 horas de travesía, llegó a Uruguay ahora en noviembre. Allí dentro, la experiencia habría sido similar a la ensayada en septiembre, previo a su gira latinoamericana, donde las raciones a bordo están sumamente pensadas.
Cuáles son los menús en los vuelos papales
En aquel menú de septiembre pasado, el Vaticano decidió —en coordinación con los chefs de ITA Airways— servir una bandeja con un sándwich de huevos revueltos y panceta, lonchas de jamón serrano, queso pecorino, fruta, pastelitos, un panecillo trenzado y un croissant. Un plato que permitió a la tripulación recorrer rápidamente la cabina y que los pasajeros pudieran comer en 10 minutos o menos.
Anastasio comentó en el artículo de The New York Times que le gustaba añadir toques locales a los platos; de ahí los croissants para Francia y los bombones turcos que compró en Estambul para servir en cajas de regalo en el vuelo de regreso.
De la primera clase al "No soy un rey" del papa Francisco
Según Anastasio, durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, los papas y sus séquitos degustaban comidas de primera categoría, mientras que los periodistas y el personal laico del Vaticano recibían raciones de clase económica.
Luego, Francisco subió a un vuelo papal, observó el servicio formal para el clero y le preguntó a Anastasio qué comían los periodistas. Cuando el jefe de cabina le mostró al Papa las bandejas de clase económica, Francisco le dijo: "No soy un rey", recordó Anastasio. A partir de entonces, los periodistas consumieron lo mismo que el clero.
Cuáles son los pedidos de León XIV en los vuelos
Sin embargo, Anastasio se aseguró de ofrecerle a Francisco algunos detalles especiales. Cuando supo que al Papa le gustaban las galletas de limón de Havanna, de Argentina, Anastasio empezó a llevarlas en cada vuelo. Y Francisco a veces pedía comidas personalizadas, como arroz con Parmigiano-Reggiano y limones de Amalfi, que Anastasio preparaba personalmente a bordo.
Benedicto pidió una vez mortadela de primera calidad de Campotosto, en el centro de Italia, recordó Giovanni Bernardi, chef del principal proveedor de comidas de ITA. Anastasio bromeó diciendo que la comida casi provocó un "incidente diplomático" porque el vuelo se dirigía a un país musulmán que no quiso nombrar. En cuanto a León XIV, el menú se asemejaría al de septiembre pasado. Anastasio agregó que el nuevo Papa no hizo ninguna petición especial hasta el momento. “Es una persona muy sencilla”, dijo.