La Iglesia católica y las comunidades evangélicas conviven sin rivalidades visibles en Casavalle, uno de los barrios más pobres y violentos de Uruguay. Allí, donde la pobreza y el narcotráfico marcan la vida cotidiana, la llegada del papa León XIV es recibida como una oportunidad para que ese “rincón perdido del mundo” vuelva a ser visto y escuchado.
El Pontífice tiene previsto visitar este barrio de las afueras de Montevideo el 7 de noviembre, durante la segunda jornada de una gira latinoamericana que comenzará en Uruguay, considerado uno de los países más laicos de la región.
No será una visita a un escenario sencillo. Casavalle está atravesado por el consumo problemático de drogas y la violencia vinculada a las disputas entre bandas relacionadas con el narcotráfico. En medio de esa realidad, los católicos aguardan al Papa con entusiasmo, mientras que una creciente comunidad evangélica sigue con expectativa su llegada y también encuentra motivos para celebrarla.
La gira del papa León XIV: “Está muy entusiasmado con visitar Perú”“Vamos a ser vistos y escuchados gracias a la llegada del Papa”, dice a la AFP Janet De León, una católica practicante, después de participar en una misa en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.
El padre Pablo Coimbra, responsable de esa comunidad, intenta dimensionar lo que significa el acontecimiento para quienes viven en el barrio. “Una persona que siempre se ha sentido marginada, cualquiera sea su religión o no religión, se siente importante, tenida en cuenta en esta oportunidad”, señala.
Una oportunidad para el barrio
El encuentro de León XIV con los vecinos se realizará frente a la prolija parroquia de ladrillos. A pocos días de la visita, los obreros trabajan contrarreloj en la construcción del escenario que recibirá al Pontífice.
Al párroco todavía le cuesta imaginar que el sucesor de Francisco llegará a “un barrio tan humilde como este, en un rincón perdido del mundo”.
Zaña, la tierra “maldita” que aguarda la bendición del papa León XIVA unas calles de allí, el pastor evangélico Javier Roque también pone el acento en las dificultades que atraviesan los vecinos. Mientras recorre las viviendas y visita a integrantes de su comunidad religiosa, considera que la llegada del Papa puede acercar a Dios a más personas, pero también poner al barrio en el centro de la atención.
Será “una oportunidad tremenda” para que Casavalle consiga mejoras, sostiene.
Tanto Coimbra como Roque coinciden en que las iglesias representan mucho más que espacios de culto. Para numerosos vecinos son un refugio, un lugar donde encontrar un abrazo y el acompañamiento necesario para sobrellevar las dificultades cotidianas.
El Cottolengo Don Orione espera por la llegada de León XIVLa situación social del barrio contrasta con los indicadores generales de Uruguay, una de las economías más estables de América Latina. Según cifras oficiales correspondientes al primer semestre del año, el 14,8% de los 3,5 millones de habitantes del país vive por debajo de la línea de pobreza.
Un mismo Dios
Entre pasajes estrechos de tierra y viviendas precarias, Laura Lemos encontró en la iglesia evangélica El Camino, liderada por Roque, un refugio cuando la delincuencia amenazó con desarmar a su familia.
A sus 41 años, y madre de tres hijos de 24, 21 y 19 años, recuerda la angustia que atravesó cuando el menor fue detenido. “Mis hijos hoy están vivos gracias a Dios y gracias al apoyo que tuvimos con la iglesia también”, asegura esta vendedora.
El arzobispo Carlos Sánchez llevará a León XIV un rosario tucumanoPara Lemos, las diferencias entre católicos y evangélicos no representan un motivo de enfrentamiento. “Es el mismo Dios en diferente lugar, ¿no?”, reflexiona.
La fe también fue un punto de inflexión para otro vecino, conocido como el “Polaco” Rodríguez. A sus 29 años, asegura que encontró en ella una salida de la delincuencia. Aunque actualmente no asiste a la iglesia evangélica, sostiene que “Dios está con uno”.
La visita papal, considera, tendrá un significado especial para quienes viven en Casavalle. “Va a servir para recordar que no estamos tan olvidados como pensamos”, dice a la AFP. Es padre de seis hijos y vive de trabajos informales.
Visita del papa León XIV: Milei no invitó a los ex presidentes a la recepción oficialSegún una encuesta sobre religiosidad, el 35% de los uruguayos se declara católico. Los denominados “otros cristianos”, categoría que incluye a los evangélicos, representan el 13%, mientras que otras religiones reúnen al 7%. Por su parte, el 29% se identifica como agnóstico o ateo y un 15% no respondió, de acuerdo con el relevamiento de Equipos Consultores.
En ese escenario de diversidad religiosa, Coimbra destaca la convivencia entre los uruguayos, más allá de sus creencias. El sacerdote asegura que se siente parte de la cultura laica de su país y que no experimenta incomodidad por ello.