El fenómeno climático conocido como Súper Niño 2026-2027 podría alcanzar su máxima intensidad en diciembre, según las proyecciones difundidas por la Organización Meteorológica Mundial (OMM). El calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial podría alterar los patrones de lluvias y temperaturas en distintas partes del mundo durante los próximos meses.
El Niño en la Argentina: hasta cuándo durarán las lluvias y qué pasará en noviembreEn Argentina, la atención está puesta en las posibles consecuencias sobre las precipitaciones, especialmente en el Litoral y sectores de la región pampeana. Entre los riesgos asociados a estas condiciones se encuentran las lluvias abundantes, las crecidas de los ríos y los anegamientos, aunque sus efectos dependerán de la evolución del fenómeno y de las condiciones meteorológicas regionales.
Súper Niño 2026-27: cuándo alcanzará su pico máximo
De acuerdo con las proyecciones de la OMM difundidas el 21 de octubre de 2026, El Niño podría intensificarse durante los próximos meses y llegar a su punto máximo en diciembre.
Las estimaciones también indican una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno continúe hasta febrero de 2027. Esto anticipa un período prolongado de influencia climática, aunque la intensidad y los efectos concretos pueden variar según la región.
Uno de los principales indicadores utilizados para monitorear su evolución es la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial.
Para el período comprendido entre noviembre de 2026 y enero de 2027, las proyecciones citadas estiman una anomalía térmica promedio cercana a los 3,8 °C, con el valor máximo previsto para diciembre.
Este calentamiento del océano es uno de los factores que permiten evaluar la intensidad de El Niño y anticipar posibles cambios en la circulación atmosférica y en los patrones de precipitaciones.
Qué consecuencias podría tener el Súper Niño en Argentina
En Argentina, uno de los principales focos de atención está puesto en las lluvias que podrían registrarse durante los próximos meses. El fenómeno puede modificar la distribución de las precipitaciones y favorecer condiciones más húmedas en determinadas regiones.
El Litoral y algunos sectores de la región pampeana se encuentran entre las zonas que generan preocupación por la posibilidad de lluvias abundantes. Si las precipitaciones son persistentes o intensas, podrían aumentar los riesgos de crecidas de ríos y anegamientos.
Sin embargo, la presencia de El Niño no implica que todas las provincias vayan a experimentar las mismas condiciones. Sus efectos dependen de distintos factores atmosféricos y geográficos, por lo que resulta necesario seguir los pronósticos actualizados para conocer cómo podría evolucionar el tiempo en cada región.
La intensidad de las lluvias, su distribución y la capacidad de los suelos y los sistemas de drenaje para absorber el agua serán aspectos importantes para determinar el alcance de los posibles impactos.
Por qué se llama El Niño a este fenómeno climático
El nombre El Niño tiene su origen en las costas de Perú. Allí, los pescadores observaron que periódicamente llegaba una corriente de aguas cálidas que modificaba las condiciones habituales del océano y reducía la disponibilidad de peces.
Como este fenómeno solía manifestarse cerca de Navidad, comenzaron a relacionarlo con el Niño Jesús y lo denominaron El Niño.
Con el tiempo, el término adquirió un significado científico más amplio. Actualmente, identifica un proceso climático de gran escala caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial y por cambios asociados en la circulación de la atmósfera.
Estas alteraciones pueden repercutir en las temperaturas y las precipitaciones de diferentes regiones del planeta, incluso a grandes distancias del océano donde se origina el fenómeno.