“Nosotros queremos recuperar nuestra vida y la de nuestra familia”. Con ese pedido, Noelia y Rodrigo, los padres de una adolescente de 17 años que sufrió bullying en Catamarca, describieron las consecuencias que el caso tuvo en su hija y en todo su entorno. La joven fue víctima de hostigamiento luego de que tres compañeros difundieran un video íntimo y, meses después, sufrió nuevas agresiones durante su viaje de egresados a Bariloche.

En una entrevista con La Mañana con Moria, los padres relataron cómo se desencadenaron los hechos, cuestionaron la respuesta de las autoridades escolares y expresaron su preocupación por la salud emocional de la adolescente.

El colegio Pía Didomenico de Catamarca publicó un comunicado tras el episodio de bullying que cobró notoriedad

Según contaron, la joven recibe acompañamiento psicológico y psiquiátrico, tuvo dificultades para regresar a las clases presenciales y atraviesa una etapa que debería estar marcada por la finalización de sus estudios y sus proyectos personales.

Cómo comenzó el caso de bullying en Catamarca

Según reconstruyó Noelia, el episodio se inició el 15 de abril, cuando su hija olvidó el celular en una camioneta en la que se encontraba con compañeros de la escuela. Tres estudiantes accedieron al dispositivo y grabaron un video con contenido íntimo que la adolescente tenía guardado.

“Ella era una chica completamente normal que asistía a la escuela. Estaba entusiasmada porque era su sexto año, y tenía muchas actividades para despedirse de esta etapa”, recordó la madre durante la entrevista televisiva.

De acuerdo con su testimonio, el material circuló entre los estudiantes durante casi dos meses, hasta que la joven recibió una llamada de una amiga que vive en Córdoba. El 2 de junio, la alertó de que la grabación se había difundido fuera del grupo inicial.

Al día siguiente, sus padres realizaron una denuncia ante la Justicia. Sin embargo, para entonces, la situación ya había afectado profundamente a la adolescente. “Ella ya no puede volver a la escuela por la situación que vivió. De su intimidad y saber que todos sus compañeros la habían visto”, explicó Noelia, quien también manifestó su angustia por las consecuencias que el episodio tuvo en la vida familiar.

La madre señaló que la joven recibe asistencia psicológica y psiquiátrica. Además, describió las dificultades que enfrentan para acompañarla sin descuidar a sus otros hijos y las responsabilidades cotidianas.

Los padres cuestionaron la respuesta del colegio

Tras realizar la denuncia judicial, Noelia y Rodrigo también acudieron a la institución educativa para solicitar que los tres estudiantes señalados por la difusión del video dejaran de asistir presencialmente.

Según relataron, las autoridades escolares les indicaron que necesitaban medidas judiciales para poder intervenir. Por ese motivo, la familia gestionó restricciones perimetrales, aunque estas tuvieron una duración aproximada de un mes y medio. “La respuesta del colegio es que necesitan un arma jurídica, se la llevamos y así y todo no les alcanza”, cuestionó Noelia al describir el proceso.

Rodrigo, por su parte, contó que la noticia sobre la difusión del material íntimo le provocó un fuerte impacto emocional. Sin embargo, explicó que decidió actuar junto con su esposa, que es abogada, y recurrir a los mecanismos legales. “Fue un shock muy fuerte, pasé por un montón de sentimientos. Hablé con mi mujer, ella es abogada y me sabe calmar muy bien, hicimos las cosas lo mejor posible confiando en la Justicia”, relató.

A pesar de las medidas adoptadas, la adolescente no logró sostener el regreso a las clases presenciales y continuó con la modalidad virtual. Sus padres también señalaron que durante un período de dos meses no recibió tareas escolares.

Qué pasó durante el viaje de egresados a Bariloche

La situación volvió a agravarse durante el viaje de fin de curso a Bariloche. Según explicó Rodrigo, la familia había manifestado su preocupación por la posibilidad de que su hija tuviera que compartir esa experiencia con los estudiantes involucrados en la difusión del video.

Las restricciones judiciales fueron levantadas tres días antes del viaje, de acuerdo con el relato de los padres. Rodrigo sostuvo que dos de las familias de los estudiantes habían solicitado que las medidas quedaran sin efecto.

Finalmente, la adolescente viajó con su contingente. Durante los primeros días, les dijo a sus padres que estaba disfrutando de la experiencia. Pero la situación cambió durante la madrugada del domingo, cuando se comunicó con ellos por videollamada. “Nos llamó por videollamada y dijo que la pasó mal, que le tiraron un vaso, la empujaron”, recordó Noelia.

Los padres aclararon que, según lo que pudieron reconstruir, las agresiones no fueron protagonizadas por los tres estudiantes señalados por la difusión del video íntimo, sino por otro grupo de cinco compañeras. De acuerdo con la denuncia de la familia, las jóvenes la atacaron física y verbalmente y realizaron burlas y cánticos relacionados con el contenido íntimo que se había difundido meses antes.

La publicación de una de las agresoras y el relato sobre la crisis emocional

El episodio tomó mayor repercusión después de que una de las estudiantes señaladas publicara un video en Instagram en el que habló sobre los hechos ocurridos durante el viaje. En esa publicación, relató situaciones de hostigamiento contra su compañera y mencionó la crisis emocional que atravesó la adolescente.

Según el testimonio de los padres, la joven sufrió un episodio de extrema angustia durante el cual se tiraba del pelo y necesitaba estar acompañada. Rodrigo sostuvo que las agresiones no se limitaron a una sola noche. “Fueron nueve días de acoso y maltrato. Y una de las madres acompañantes era la de una de las chicas involucrada en el acoso terrible que le hicieron”, afirmó.

Noelia también contó que recibió un mensaje de la madre de una de las jóvenes involucradas, quien le pidió disculpas en nombre propio y de su hija. Según el relato familiar, la estudiante es mayor de edad, tiene una restricción perimetral y le secuestraron el celular.

“Queremos recuperar nuestra vida”: el pedido de los padres de la adolescente

Más allá de las denuncias y de las medidas adoptadas, Rodrigo y Noelia insistieron en que su principal preocupación es la recuperación emocional de su hija y la posibilidad de que pueda retomar sus actividades cotidianas.

“Nosotros queremos recuperar nuestra vida y la de nuestra familia. Queremos la normalidad. Que pueda ser una niña feliz, ir a la escuela, tener amigos, salir a un boliche tranquila sin que le hagan bullying, sin que la estén señalando”, expresó Rodrigo.

El padre recordó que la adolescente está a dos meses de terminar sus estudios secundarios y lamentó que la situación haya afectado una etapa importante de su vida.

Noelia, por su parte, manifestó su preocupación por el impacto que la experiencia tuvo en la autonomía y la seguridad de su hija. Según contó, la joven llegó a necesitar la presencia de sus padres incluso para dormir, después de sentirse presionada por su entorno.

Al cerrar la entrevista, Rodrigo dejó un mensaje dirigido a otras familias: destacó la importancia de acompañar a los adolescentes, prestar atención a sus preocupaciones y generar espacios de confianza para que puedan contar lo que les sucede.

Mientras atraviesan este proceso, los padres sostienen que su prioridad es que la joven pueda recuperar su bienestar, terminar la escuela y volver a desarrollar sus proyectos sin temor a nuevas situaciones de hostigamiento.