Muchas veces cuando vamos a la panadería buscamos opciones saladas que se ajusten a propósitos más saludables. Sin embargo, las propuestas tradicionales a menudo están elaboradas con harinas refinadas y un exceso de grasas saturadas. Frente a esto, reemplazar los insumos industriales por cereales integrales y grasas saludables puede ser una alternativa más amigable con la salud, como es el caso de estos scones de avena y queso. 

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La harina de avena funciona como una excelente matriz de nutrientes al aportar fibra soluble, un compuesto clave para regular el colesterol y brindar saciedad por más tiempo. Al combinarse con el aceite de oliva extra virgen y el huevo, la mezcla gana proteínas de alto valor biológico y ácidos grasos insaturados beneficiosos para el sistema cardiovascular. Asimismo, la presencia de leche descremada y queso rallado aporta calcio sin sumar calorías ni grasas pesadas en el proceso.   

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Más allá de sus propiedades nutricionales, la gran ventaja de esta preparación salada radica en su extrema practicidad. No requiere procesos de leudado ni amasados exigentes; la masa se integra fácilmente en un único bowl y se moldea directo sobre la mesada en cuestión de minutos antes de entrar al horno.

Esta nutritiva propuesta fue publicada a través de sus redes sociales por la licenciada en nutrición Sol Brench, creadora de la cuenta @nutricion.objetivosano.

Paso a paso para preparar los scones de avena y queso

Ingredientes

  • 120 g (o 12 cucharadas) de harina de avena   
  • 70 g de queso rallado (port salut y sardo)   
  • 1 huevo   
  • 3 cucharadas de aceite de oliva   
  • 6 cucharadas de leche descremada   
  • 1 cucharadita de polvo para hornear   
  • Sal y pimienta negra a gusto   

1. En un recipiente amplio, colocar la harina de avena, la pimienta, la sal, el queso rallado y la cucharadita de polvo para hornear. Incorporar el huevo, las tres cucharadas de aceite de oliva y las seis de leche descremada.   

2. Mezclar muy bien con la ayuda de una cuchara o espátula hasta formar un bollo uniforme. Es fundamental no amasar en exceso para conservar la textura característica del scone.   

3. Llevar la masa envuelta a la heladera durante 10 minutos. Una vez fría, estirar suavemente sobre la mesada enharinada dándole forma circular y cortar en 6 porciones triangulares, al igual que una pizza.   

4.  Acomodar los triángulos en una placa para horno previamente aceitada y cocinar a 180 °C durante 12 a 15 minutos hasta que se noten dorados y firmes. Servir tibios para acompañar la mateada.