Pensá en alguien. Elegí una palabra. Guardate un secreto. Ahora imaginá que alguien puede descubrirlo sin que digas una sola palabra. Todo eso, y mucho más, pasará esta noche desde las 21 en el teatro municipal Rosita Ávila (Las Piedras 1.550), cuando Agustín Canolik presente su espectáculo interactivo “Misterios mentales”.
Mentalismo, experiencias sorprendentes y momentos increíbles sucederán sobre el escenario, mientras que el público se preguntará cómo es posible. Quizás no haya respuesta.
Canolik irrumpió masivamente con videos virales hace un año, pero su preparación en el terreno de la magia y el ilusionismo viene desde los cuatro años, cuando él mismo se sorprendió con un mago en una fiesta familiar. Su show tiene un componente teatral que lo potencia (estudió actuación con Julio Chávez) ante quienes van “tratando de entender cómo funcionan las cosas y a encontrar explicaciones de lo que ve”, explica a LA GACETA. “Mi trabajo no tiene la licencia de que la gente llega y se entrega. Es lógico que vengan sospechando, porque saben que están por ser engañados en un sentido artístico y lo que hago es que les produzca verdadero asombro”, agrega.
Los peligros mentales que puede tener usar ChatGPT como amigo o psicólogo: ¿existe la psicosis por IA?- ¿Qué pasa cuando lo lográs?
- Cuando logro ese asombro, la gente finalmente se rinde, se entrega y empieza a jugar. Hay quienes vienen 100% entregados; otros que se van entregando a medida que avanza la función y está el que no se entrega nunca, no importa lo que pase. Todo está muy bien, porque son distintas formas de experimentar el espectáculo.
- ¿Se develan los misterios que planteás o sus secretos son fundamentales para que la ilusión siga?
- Por supuesto que no develo las técnicas en juego para producir las fantasías. Pero sí creo que hay un recorrido por ese mundo que trasciende los trucos o los mecanismos que hacen que las cosas pasen y se empieza a conectar con un misterio esencial, que tiene que ver con la incertidumbre particular. Planteo una conexión con el futuro, con los demás, con lo que sabemos o no sabemos respecto de nosotros mismos y de cómo funciona el mundo. Hay un misterio humano que todos compartimos, y que nos produce una sensación que generalmente tenemos en común, aunque muchas veces olvidamos o la dejamos tapada detrás de otras prioridades cotidianas.
Misterios revelados: qué significan estos comportamientos de tu perro según la Inteligencia Artificial- ¿De qué forma interviene el público en la función?
- El show es 100% interactivo. Al principio, todo el mundo participa, juega, comparte su subjetividad y su manera de estar en el teatro. Por ejemplo, al principio todos cierran los ojos y se imaginan en su futuro ideal dentro de 10, 20 o 30 años, con la versión de uno mismo que logró todo lo que quería, que cumplió los sueños. Entonces le puede hacer una única pregunta a su yo futuro sobre algo importante de su vida actual. En la parte más importante, casi llegando al final, voy a intentar adivinar esas preguntas. Lo interesante es que el show está poblado de los demás, de quien viene a verlo desde el juego y de la sensación lúdica de asombro. Tiro frisbees al público y a quien le ca debe subir, siempre que tenga ganas de estar en el escenario o de jugar desde su asiento.
- ¿El autoconocimiento permite ampliar tu mente?
- Creo que el autoconocimiento es indispensable, pero no es por una cuestión de ampliación mental, sino para entender desde dónde quería hablar, desde qué lugar me quería parar frente al público para conectar con los demás. A mí me ayudó a encontrar la sensación de que tengo un propósito en este mundo y que tengo algo para hacer y compartir. El show lo considero como el puntapié inicial para emprender ese viaje y para que cada persona pueda, al fin y al cabo, ser un poco más feliz o hacer del mundo un lugar un poco mejor cada día.
- Tenés una amplia respuesta en las redes. ¿Cómo es llevar la propuesta virtual al vivo de un escenario?
- Fue al revés. Empecé, obviamente, en contacto con la gente en vivo en eventos, y luego se empezó a convertir en una idea para el teatro. Después decidí hacer contenido en redes sociales para conectar con más audiencia. Mi formación de toda la vida está vinculada con el entretenimiento, con que la experiencia en el teatro esté buena, con que el show sea fuerte.
- En tiempos en que parece que internet tiene respuestas para todo, ¿cuáles son las preguntas que siempre subsisten?
- Es una mentira que internet tenga todas las respuestas. Las preguntas siguen siendo las mismas de siempre, solo que ahora vivimos bajo la ilusión de que tenemos todas las contestaciones al alcance, pero son respuestas de cotillón, superficiales para aliviar cierta incertidumbre y nos producen más distancia con el verdadero misterio, con lo desconocido, con ese espacio vacío adentro de cada persona que hay que nutrir. La incertidumbre tiene su espacio, tiene su territorio, y encontrar un vínculo sano con el misterio y darle un espacio en la vida cotidiana me ha sido profundamente revelador.
- ¿Conocer los límites propios es el único modo de romperlos?
- En mi caso, incluso sin saber del todo cuáles eran las posibilidades finales de mi trabajo, la clave fue conocer mi deseo de llevar mi propuesta a todo el país. Lo único que importaba era poner el corazón en el juego y prepararme para tratar de ser la mejor versión de mí posible. Para romper los límites, considero indispensable desconocerlos, apoyar el 100% del peso en el corazón y en la búsqueda humana de trascender, de conectar con lo que uno quiere y con la gente que está en el teatro. Mirar al público a los ojos y realmente darles la mejor experiencia posible. Es lo que no puede darnos un dispositivo y sí nos permite el entretenimiento en vivo.