La muerte de un niño en Fiambalá, Catamarca, por una meningoencefalitis amebiana primaria volvió a poner bajo la lupa una infección poco frecuente, pero con una letalidad muy elevada. Frente a la preocupación que generó el caso, la infectóloga Alejandra Gaiano (MN 95088) explicó en LA GACETA cuáles son las vías de ingreso del microorganismo, qué síntomas deben encender las alarmas y por qué la prevención requiere tanto cuidados individuales como controles sobre el agua.
La enfermedad es provocada por la Naegleria fowleri, una ameba de vida libre que puede encontrarse en aguas cálidas. A diferencia de otras infecciones, no ingresa al organismo por la ingestión de agua, sino cuando el líquido contaminado entra por la nariz y el microorganismo llega al cerebro.
Ordenaron cerrar el complejo de aguas termales en Catamarca: murió un niño por una infección “comecerebros”“La ameba ingresa por las fosas nasales, directamente asciende hacia el cerebro y ahí produce una inflamación diseminada”, dijo Gaiano durante una entrevista con Conexión Play. Según señaló, la evolución puede ser rápida y conducir a la muerte en aproximadamente una semana o diez días.
La especialista remarcó que se trata de una infección extremadamente infrecuente, aunque su elevada letalidad obliga a prestar atención a las medidas de prevención. También advirtió que hay publicaciones científicas que señalan un posible aumento de los casos, en un contexto de calentamiento global y cambios en las condiciones ambientales que favorecen la permanencia de temperaturas elevadas en el agua.
Cuáles son los síntomas de la infección
Los primeros signos pueden confundirse con los de otras enfermedades, por lo que Gaiano insistió en la importancia de consultar rápidamente ante la aparición de síntomas compatibles con una meningitis o una meningoencefalitis.
Entre las manifestaciones iniciales mencionó el dolor de cabeza intenso, especialmente en la zona frontal, y la fiebre. A medida que el cuadro avanza, pueden aparecer vómitos, rigidez de nuca o espalda, alteraciones de la conciencia y alucinaciones.
Murió un nene de 10 años por una ameba “come-cerebros” en Catamarca: cerraron las Termas de Fiambalá“Siempre es una urgencia infectológica y siempre hay que consultar”, contó la médica. La rapidez del diagnóstico resulta determinante para mejorar las posibilidades de sobrevida y reducir las complicaciones.
La confirmación de esta infección requiere estudios específicos y la intervención de centros de referencia. En el caso registrado en Catamarca, según se informó durante la entrevista, el diagnóstico se realizó en el Instituto Malbrán.
Gaiano también recomendó que, al acudir a una consulta médica, las personas informen si estuvieron de viaje o si se sumergieron recientemente en aguas cálidas o estancadas. Ese antecedente puede orientar la sospecha clínica y ayudar a los profesionales a considerar esta causa poco habitual.
El riesgo de las aguas cálidas y los controles sanitarios
La infección puede asociarse con la exposición a lagos, lagunas y otros espacios con agua cálida, así como a piscinas o instalaciones que no reciben un tratamiento adecuado. Por eso, la prevención no se limita a las decisiones individuales: también requiere vigilancia sanitaria sobre los espacios recreativos.
“Como estrategia sanitaria, una medida debería ser el estudio y después el tratamiento de las aguas si uno encontrara las amebas de vida libre”, sostuvo la infectóloga. En ese sentido, planteó la necesidad de revisar los controles que se realizan en establecimientos termales y otros lugares donde las personas entran en contacto con agua.
La especialista aclaró que no puede afirmarse que la cloración convencional sea suficiente para eliminar este microorganismo en todos los casos. Reconoció que no encontró evidencia concluyente sobre un método específico de tratamiento para las aguas termales y evitó recomendar procedimientos sin respaldo suficiente.
Como medida preventiva, aconsejó evitar la inmersión en aguas cálidas potencialmente contaminadas, especialmente cuando existe riesgo de que el líquido ingrese por la nariz.
No se transmite de persona a persona
Pese a la alarma que provocó el fallecimiento del niño, Gaiano buscó llevar claridad sobre las características de la enfermedad. La meningoencefalitis amebiana primaria no se transmite de una persona a otra ni se adquiere por beber agua contaminada.
La infectóloga también señaló que existen otros riesgos vinculados con el contacto con aguas contaminadas, algunas de ellas asociados con enfermedades más frecuentes. Por eso, consideró necesario fortalecer las estrategias de prevención y vigilancia.
Finalmente, vinculó la discusión con los efectos del cambio climático sobre la salud y pidió que los organismos sanitarios refuercen la detección temprana y el monitoreo del agua. “Tenemos que estar atentos”, planteó, al advertir que las condiciones ambientales pueden favorecer distintos problemas sanitarios.