El Gobierno nacional aprobó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de un proyecto hidrocarburífero por U$S 12.240 millones en Vaca Muerta, impulsado por Pluspetrol Cuenca Neuquina SRL y Gas y Petróleo del Neuquén SA (GyP). La iniciativa busca ampliar la producción de petróleo y gas en la provincia de Neuquén y consolidar la capacidad exportadora del sector energético argentino.
La decisión se formalizó mediante la Resolución 1808/2026 del Ministerio de Economía, publicada este lunes en el Boletín Oficial. El proyecto, denominado “Exploración, Producción, Tratamiento y Transporte de Hidrocarburos Bajo del Choique-La Invernada”, fue incorporado a la categoría de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), prevista en el régimen para inversiones de gran escala orientadas a abastecer mercados internacionales.
Según la documentación presentada por las empresas, el 92% de la producción total se destinará a la exportación. El objetivo es desarrollar infraestructura de extracción, procesamiento y transporte que permita sostener los envíos al exterior durante las próximas décadas, sin generar distorsiones en el abastecimiento del mercado interno, de acuerdo con la evaluación de la iniciativa.
El área de desarrollo se encuentra en el centro-norte de Neuquén, a unos 40 kilómetros al sur de Rincón de los Sauces, dentro del denominado Hub Norte de la Cuenca Neuquina. La superficie involucrada ronda los 400 kilómetros cuadrados.
620 pozos y una capacidad de 100.000 barriles diarios
El plan de desarrollo contempla la perforación y puesta en producción de 620 pozos horizontales no convencionales, distribuidos en locaciones de seis pozos cada una. Las perforaciones tendrán ramas laterales de unos 3.300 metros en promedio, una configuración destinada a incrementar el aprovechamiento de los recursos de la formación.
La infraestructura prevista incluye cuatro plantas de tratamiento de producción temprana. Cada instalación tendrá capacidad para procesar 25.000 barriles diarios de petróleo y tres millones de metros cúbicos de gas natural por día.
Una vez completado el desarrollo, el complejo alcanzará una capacidad instalada de 100.000 barriles diarios de crudo y 12 millones de metros cúbicos diarios de gas.
El proyecto también prevé la construcción de un oleoducto de 45 kilómetros para transportar el petróleo hasta la terminal Auca Mahuida y un gasoducto de 20 kilómetros para evacuar el gas asociado a la producción. A esas obras se sumarán sistemas de tratamiento y reinyección de agua, líneas de recolección, instalaciones eléctricas, caminos internos, un área industrial y campamentos para el personal.
El despliegue de esa infraestructura será clave para conectar los pozos con las instalaciones de procesamiento y los sistemas de transporte, en un desarrollo que combinará la expansión de la producción con la logística necesaria para colocar los hidrocarburos en los mercados de destino.
Una inversión dividida en dos etapas
La ejecución del proyecto se organizará en dos fases, con desembolsos diferenciados para desarrollar las áreas sur y norte del bloque.
La primera etapa, prevista desde mayo de 2025 hasta fines de 2037, demandará una inversión de U$S 4.175 millones. El programa incluye la perforación de 206 pozos en el sector sur, la puesta en marcha de las dos primeras plantas de tratamiento -con capacidad conjunta para procesar 50.000 barriles diarios de petróleo y seis millones de metros cúbicos de gas por día- y la construcción de los ductos de evacuación.
La segunda fase se extenderá desde septiembre de 2026 hasta fines de 2041 y requerirá otros U$S 8.065 millones. Los trabajos se concentrarán en el sector norte, correspondiente a La Invernada, donde se perforarán los 414 pozos restantes y se instalarán las dos plantas de tratamiento adicionales.
En conjunto, ambas etapas suman los U$S 12.240 millones previstos para el desarrollo integral del proyecto.
La resolución establece el 10 de septiembre de 2026 como fecha de adhesión al RIGI y fija el 30 de abril de 2029 como plazo para alcanzar el monto mínimo de inversión exigido por el régimen. Para los dos primeros años, las empresas comprometieron desembolsos por US$ 1.527 millones, una cifra superior al 20% del mínimo requerido para esta categoría.
Qué beneficios tendrá el proyecto bajo el RIGI
La aprobación habilita a la iniciativa a acceder a los incentivos tributarios, aduaneros y cambiarios previstos en el régimen para grandes inversiones. El objetivo es ofrecer condiciones de previsibilidad para proyectos de largo plazo, con elevados requerimientos de capital y una fuerte orientación exportadora.
Entre las disposiciones incluidas en la resolución figura la aprobación del listado de mercaderías que podrán importarse con franquicias bajo el régimen. Además, se instruyó a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a generar una CUIT específica para el proyecto y al Banco Central de la República Argentina (BCRA) a instrumentar los incentivos cambiarios correspondientes.
La norma también contempla la aplicación de mecanismos de arbitraje para resolver eventuales controversias, de acuerdo con las previsiones legales del RIGI.
La iniciativa recibió la recomendación favorable del Comité Evaluador de Proyectos y contó con la intervención del Banco Central y de la Procuración del Tesoro de la Nación, sin objeciones. También participó la Cancillería, que analizó el cumplimiento de la Ley 26.659 y concluyó que ni las empresas involucradas ni sus socios incurrieron en las conductas prohibidas por esa normativa.
La Secretaría de Energía tendrá a su cargo la fiscalización del cumplimiento de las obligaciones asumidas.