El Observatorio Denaria identificó la cantidad de personas y localidades que se encuentran en “desierto de efectivo”, es decir, que viven a 15 km o más del punto de acceso más cercano en % del total provincial y población afectada. 

Las provincias más afectadas

En Santiago del Estero, el 57,8% de las localidades se encuentra en desierto de efectivo, lo que impacta en 110.065 habitantes. Esta cifra convierte a la provincia en el caso más crítico del país, donde la distancia al dinero físico se traduce en una barrera estructural para la inclusión financiera.

En Jujuy, el 34,5% de las localidades presenta esta condición, alcanzando a 11.638 habitantes. La geografía montañosa y la baja densidad poblacional agravan las dificultades de acceso.

En Catamarca, el 33,1% de las localidades se ubica en desierto de efectivo, con 19.560 personas afectadas. La combinación de aislamiento territorial y limitada conectividad digital profundiza la exclusión.

En Salta, el 25,8% de las localidades enfrenta el mismo problema, con un impacto sobre 62.028 habitantes. La provincia refleja cómo la distancia al efectivo se suma a la brecha de conectividad en zonas rurales.

El Noroeste Argentino (NOA) concentra 405 localidades, con 309.895 habitantes que viven a más de 10 km de un punto de acceso al efectivo. 

Estos datos reflejan una desigualdad territorial marcada, donde el acceso a servicios financieros básicos se convierte en un desafío cotidiano.