La melodía de "Gonna Fly Now", una de las icónicas canciones de Rocky, se abrió paso entre los bombos de La Banda del Camión, una facción de la barra de San Martín. No anunciaba la entrada de un boxeador. En Defensores de Villa Luján, uno de los templos históricos del pugilismo tucumano, el ring había dejado lugar a mesas ocupadas por militantes con gorras que anunciaban “Juan Manzur gobernador 2027”. El exgobernador y actual senador nacional todavía no había hablado, pero la interna peronista ya ocupaba la cancha. El Día de la Lealtad se celebró en dos escenarios: Juan Manzur convocó a sus seguidores en Villa Luján y Osvaldo Jaldo hizo lo propio en el Hipódromo. Dos antiguos aliados y una disputa con la mirada puesta en las elecciones 2027.
Pasadas las 13, las mesas estaban casi completas, aunque las tribunas de Villa Luján no llegaron a llenarse. “Que vuelva Juan”, “Nadie se salva solo” y “Manzur-Yedlin 2027” se leía entre banderas del Partido de la Victoria. Había dirigentes de ATE y Unión y Progreso; Juan Pablo Lichtmajer, exministro de Educación durante la gestión de Manzur, caminaba entre la multitud. Sobre una pantalla se sucedían imágenes del senador visitando vecinos, mientras también sonaba Matador, de Los Fabulosos Cadillacs. Todo tenía un tono de contienda electoral.
La sede se había definido a último momento. Se barajaron Floresta, Central Córdoba y Central Norte, entre otros lugares, hasta que los organizadores alquilaron Defensores de Villa Luján. Manzur mencionaría después los inconvenientes para conseguir un estadio y agradecería a quienes hicieron posible el encuentro.
A las 13.43 ingresó sonriente, rodeado de militantes y dirigentes como Fernando Juri Debo o Pablo Yedlin, mientras sonaba “Perón, Perón, qué grande sos”. Entre los presentes sobresalía un militante con una figura que imitaba la cabeza de un león. Manzur llegó a subirse a una silla y levantar los puños. También cantó la marcha peronista entre la gente, con los dedos en V, y a las 14.27 subió solo al escenario, levantando los puños.
Antes del discurso se proyectaron videos sobre universidades, jubilados y trabajadores. En uno, realizado con inteligencia artificial, una recreación de Juan Domingo Perón decía: “El movimiento tiene enemigos de adentro y de afuera. Quien no lucha por la causa del pueblo es un traidor, quien lucha por esa causa es un compañero”. El mensaje final fue “Juan es lealtad”.
A las 14.39, Manzur tomó el micrófono. “La lealtad es con los principios que nos enseñaron, es con nuestra doctrina, es con el pueblo argentino, es con los compañeros”, afirmó. “Este senador nacional votó en contra de todas las políticas que dañaban al pueblo argentino”, aseguró. Agradeció a los diputados Pablo Yedlin y Carlos Cisneros por sus posiciones frente al oficialismo nacional. Ambos habían asistido a la sesión del jueves en la que la oposición intentó tratar el DNU 70/23, frustrada por falta de quórum. “Ambos le votaron todo en contra. Tuvieron las agallas para decirle: 'no, esto le hace daño al pueblo'”, sostuvo.
Luego se concentró en Jaldo. “¿Qué pasó con Jaldo?, me preguntaban algunos dirigentes viejos. Si me preguntan a mí, Jaldo se fue con Milei. Eso es lo que pasó”, disparó. Contó que compañeros con cargos le habían expresado vergüenza de participar en la celebración del gobernador y temores por las consecuencias de faltar. “El problema es con quien conduce, con quien tiene la lapicera, que abandonó al peronismo”, sostuvo.
“¿Cómo puede ser que un gobernador que se dice peronista vote en contra de la salud pública? ¿Cómo puede ser que Jaldo, que se dice peronista, vote en contra de la educación pública, de los jubilados?”, preguntó. La crítica llegaba después de que diputados del bloque Independencia, vinculado a Jaldo, no dieran quórum para discutir el megadecreto. El gobernador, en cambio, había advertido que no apoyaría el Presupuesto nacional sin fondos para universidades y discapacidad, y defendía su diálogo institucional con la Nación.
Manzur también respondió al “pollerudo” con el que Jaldo lo había descalificado tras su visita a Cristina Fernández de Kirchner. “Atrasa eso de pollerudo”, replicó. Luego afirmó que el gobernador “se transformó en una mala copia de Milei” por sus expresiones. Fue todavía más directo. “Por ahí Jaldo larga esa bravuconeada, pero no te tengo miedo”, dijo. Cerca de las 14.49, entre los asistentes se escucharon silbidos y gritos de “traidor”.
El senador aseguró que habían repartido las 4.800 gorras confeccionadas para el encuentro y se presentó como “el Juan Manzur de siempre, el militante, el compañero peronista”. Aunque todavía no anunció su candidatura, las consignas de sus seguidores anticipaban sus aspiraciones para 2027. Para entonces, la melodía de Rocky había quedado atrás. En el histórico escenario del boxeo tucumano no hubo dos contendientes frente a frente: Jaldo celebraba el Día de la Lealtad en el Hipódromo y Manzur lo hacía en Villa Luján. La pelea política, sin embargo, ya estaba planteada.