El robot llegó a Corea del Sur desarmado, antes de pensar en puntajes, rivales o partidos, los estudiantes argentinos que viajaron al First Global Challenge tuvieron una primera tarea bastante concreta: volver a montarlo pieza por pieza y lograr que funcionara como lo habían preparado a miles de kilómetros de distancia.
"Trajimos un Fórmula 1, pero antes preparamos los pilotos": la metáfora que explica la cirugía robótica en TucumánLa delegación estaba integrada por Valentina Fernández, Aaron Barros, Emanuel Basile, Enrique Cruz y Santiago Rocca, alumnos de las EPET N° 12 y N° 30 de San Martín de los Andes. Bajo el nombre Herederos de Turing, representaron a la Argentina en el certamen realizado en Incheon entre el 7 y el 10 de octubre.
Un robot que tuvo que viajar por partes
Como ocurre con los equipos participantes, el robot debió viajar desarmado y el grupo tuvo que volver a ensamblarlo al llegar a Corea antes de pasar la revisión técnica. Esa primera jornada también funcionó como adaptación al espacio de competencia y como prueba para comprobar que cada mecanismo respondiera correctamente.
Después llegaron los partidos de práctica y las rondas oficiales. El First Global Challenge reunió a delegaciones de más de 190 países y propuso este año desafíos vinculados con la prevención, mitigación y recuperación frente a incendios forestales. Cada robot debía resolver distintas tareas en pista y sumar puntos en alianza con equipos de otros países.
Once partidos en tres días
Durante la competencia, el equipo argentino disputó 11 partidos. Alcanzó un puntaje máximo de 227 y sostuvo un promedio de 106 puntos por encuentro.
Con esos resultados, la Argentina terminó en el puesto 158 de la clasificación general, dentro de un torneo con alrededor de 200 delegaciones.
El formato agrega otra dificultad: los equipos no compiten siempre solos. En cada encuentro forman alianzas con representantes de otros países, por lo que el desempeño final también depende de cómo logren coordinar estrategias con compañeros que cambian de partido en partido. Neuquén21
El camino hasta Corea
Llegar al mundial tampoco fue directo. Herederos de Turing había superado primero instancias eliminatorias virtuales entre marzo y junio y luego participó de una semifinal provincial en Zapala, donde obtuvo el tercer puesto.
En principio, esa posición no le daba acceso al viaje internacional. Sin embargo, el equipo que tenía la plaza no pudo afrontar los costos del traslado. La organización decidió entonces asignar el lugar al grupo de San Martín de los Andes, que contaba con la capacidad técnica para asumir la participación.
También formaron parte fundamental del proceso de desarrollo, diseño e innovación desde la provincia Aylin Peralta y Aucan Russo, aunque no viajaron a Corea. El trabajo fue acompañado por Nicolás Marinelli y Nora Coll, que actuaron como el motor anímico y estratégico detrás de cada etapa del proyecto.