El Ministerio Público Fiscal formuló cargo contra Juan Gabriel Hoyos, el segundo hombre investigado por haber realizado los disparos que hirieron a un niño de ocho años. El imputado estará 57 días con prisión preventiva, mientras que su hermano, Jesús Hoyos, recuperó la libertad y cursará el proceso cumpliendo reglas de conducta.

El caso está siendo investigado por la Fiscalía Criminal I que dirige Mariano Fernández. El episodio ocurrió el pasado 25 de septiembre al mediodía como consecuencia de una pelea vecinal. Según explicó Milagros, la madre del menor, ya existía una enemistad previa entre la familia de la víctima y la familia de Hoyos. Ese día, entre las 11 y las 12, ella regresaba de realizar las compras cuando pasó por el frente de la casa los acusados. En ese momento, dijo, fue insultada y amenazada por Mariana y Marisa Hoyos, hermanas de los señalados.

Escalada de violencia

Tras los insultos se habría desatado una pelea física en la calle donde Milagros habría sido agredida por Mariana, sus dos hijas y otras mujeres de la familia. Al percatarse de la agresión, la madre de la víctima, su pareja y otros familiares salieron a defenderla, logrando separarlas y meter a Milagros de nuevo dentro de su domicilio, ubicado en la calle Congreso al 3.800.

Una vez que la familia de la víctima se resguardó dentro de su casa, un grupo de aproximadamente 15 personas se presentó frente a la vivienda y -de acuerdo a la denuncia de Milagros-, comenzó a lanzar pedradas contra la propiedad, amenazando con que harían disparos. Además, una de las agresoras habría metido la mano por el portón para arrojar gas pimienta hacia el interior.

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Poco después de que el grupo se retirara hacia su casa, llegaron al domicilio dos hombres a bordo de una motocicleta Corven Energy 110 azul, sin patente, y realizaron disparos con arma de fuego. Uno de los perdigones rozó el abdomen a L.A.R, el hijo de ocho años de Milagros. El menor rápidamente fue trasladado al hospital de Niños. Los médicos lo revisaron y le dieron el alta tras determinar que sus lesiones no eran de gravedad y que se encontraba fuera de peligro.

Pesquisa y teoría fiscal

Los investigadores trabajaron en la escena del crimen, donde secuestraron la motocicleta, tres vainas servidas en la calzada y orificios de bala en la puerta y paredes de la casa de la víctima. Gracias a las declaraciones de los testigos identificaron a los presuntos agresores. Según la hipótesis fiscal, Jesús Hoyos conducía la motocicleta azul mientras Juan Gabriel Hoyos se trasladaba como acompañante. Al llegar al frente de la vivienda de Milagros, “Juan Gabriel extrajo un arma de fuego de una mochila gris y efectuó varios disparos hacia el abdomen del niño para luego darse a la fuga”.

El 26 de septiembre, el MPF imputó a Jesús Hoyos como partícipe necesario del delito de homicidio simple y fue sometido a 45 días de prisión preventiva. El pasado lunes a la noche, se entregó ante las autoridades Juan Gabriel luego de permanecer varios días prófugo.

El martes, la auxiliar de fiscal Jimena Castro lo imputó por el delito de tentativa de homicidio simple y solicitó que fuera sometido a dos meses de prisión preventiva, pedido que fue respaldado por el querellante Juan Guerrero. “Fue un hecho de extrema gravedad contra una víctima doblemente vulnerable. Debemos tener en cuenta el comportamiento del imputado en el proceso, es decir, tenía una orden de detención en su contra y se puso a disposición luego de transcurrido varios días”, sostuvo.

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Además señaló que el acusado ya posee una condena anterior por el delito de robo con arma de fuego en grado de tentativa en concurso real con abuso de armas. También informó que todavía deben realizar la entrevista en Cámara Gesell al menor, las pericias balísticas, analizar los videos aportados por los familiares de la víctima y las declaraciones de vecinos y personal policial que intervino, y recibir el informe del Registro Nacional de Armas, que podría agravar la acusación en caso de no tener la autorización correspondiente.

Solicitud de la defensa

El imputado negó la acusación endilgada. “Ese día estaba trabajando en un taller. Jesús nunca me llevó al lugar, fue mi sobrina. Cuando llegamos sentí los disparos y tuve miedo porque estaban peleando. Justo lo vi a Jesús que se estaba yendo con su moto y me fui con él porque la familia del nene estaba haciendo muchos disparos. Jamás saqué un arma de la mochila ni realicé disparos”, declaró. Su defensora, Mariana Santillán, no se opuso a la formulación de cargos ni al pedido de prisión preventiva, pero sí requirió que fuera por el plazo de 30 días.

Los abogados de Jesús, Aníbal Paz y Javier Lobo Aragón (h) pidieron morigerar la medida de coerción de mayor intensidad que pesaba sobre su pupilo. Además rechazaron nuevamente la acusación de la Fiscalía y sostuvieron una versión de los hechos completamente distinta. La defensa argumentó que Jesús no llegó al lugar junto a su hermano Juan Gabriel en una motocicleta.

“Ya se ha explicado que su hermana le pidió la moto y que era ella quien la estaba usando. Él no estaba en el lugar donde ocurrieron los hechos. Cuando le avisaron de la pelea agarró sus elementos de trabajo, se pidió un auto de aplicación y fue para ese lugar. Cuando llegó, el auto lo dejó a 100 metros de la pelea y él fue caminando hacia allá para buscar su moto. Ahí ocurren los problemas que están en investigación; después de eso Jesús salió de la casa de su hermana agarró su moto y se fue”, manifestó Paz, y advirtió que ya incorporaron al legajo una serie de evidencias y declaraciones que sustentan su postura.

Al no haber oposición por parte de la querella ni del MPF sobre el pedido de morigeración de la prisión preventiva, la jueza Fanny Siriani dispuso que Jesús recupere la libertad mientras cumple reglas de conducta y una orden de restricción de 200 metros a favor de la familia del menor. En cuanto a la situación de Juan Gabriel, dispuso que sea sometido a prisión preventiva por los próximos 57 días.

“La situación procesal de Jesús no se modifica para nada con este cambio en la medida de coerción. Como querella vamos a seguir sosteniendo que ambos tuvieron algún grado de participación en el hecho atribuido y que son coautores de la tentativa de homicidio siguiendo las evidencias que se encuentran agregadas hasta el momento en el expediente”, manifestó Guerrero en diálogo con LA GACETA.

Jesús Hoyos.

Manifestación de un imputado: Jesús Hoyos se refirió a su situación procesal luego de recuperar la libertad

Jesús Hoyos es conocido en redes sociales como “Jesús Comunica”. Es un periodista independiente y creador digital que se dedica a recorrer los barrios de la provincia para difundir a través de sus cuentas de Instagram y Facebook reclamos de los vecinos sobre hechos de inseguridad y fallas en los servicios públicos. Al recuperar la libertad negó nuevamente la acusación endilgada por el Ministerio Público Fiscal. “Me considero inocente. Me puse a disposición de la Justicia desde el primer momento e incluso puse a disposición mis herramientas de trabajo, mis micrófonos y celulares. Entregué las claves para que puedan peritar de urgencia el teléfono y corroboren lo que dije en mi declaración: que llegué al lugar como pasajero y no en moto, como se mencionó en todos lados. Estuve 12 días privado de la libertad, entre cuatro paredes, con una reja y sin poder ver la luz del día. Se me trató como a un delincuente más. Solicité que me periten los teléfonos y señalé dónde hay cámaras de seguridad del 911 para que la Justicia localice las grabaciones y vea que iba de pasajero en un auto de aplicación. Esos fueron elementos contundentes que presentó mi defensa para que hoy esté libre. Apenas tenga mis herramientas de trabajo, que ojalá sea mañana o pasado, voy a continuar haciendo mi laburo periodístico porque no le debo nada a nadie”, expresó.