Después de ocho años, la iglesia San Francisco volvió a abrir sus puertas el domingo. No se trató, sin embargo, de una reapertura plena: ese 4 de octubre, Día de San Francisco de Asís, el templo se abrió para que se celebre misa, y para que la gente pueda ver los avances de la restauración. Pero esta continúa. Olga Paterlini, arquitecta y presidenta de la Comisión de Puesta en Valor del Templo, contó a una cronista de LG Play que aquel domingo los movía una emoción y una doble necesidad: contarle a la gente lo que se había hecho y agradecerle a todos. Y de esa misa guarda una imagen: “Estar allí, con el coro y el organista de la Catedral, ha creado un clima que hacía mucho tiempo que la iglesia no mostraba; y el cariño de la gente agradeciendo”.
Para entender ese cariño hay que volver a febrero de 2019. El templo había sido clausurado por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán meses antes, a causa de cuestiones de índole estructural. Hubo entonces una reunión en la Federación Económica de Tucumán (FET), a la que se convocó a las fuerzas vivas, a las academias y a la Iglesia, para juntar fuerzas y encarar la reapertura. “Ahí nosotros empezamos. Éramos ocho”, recordó. Entre ellos, mencionó al fray Fernando Lapierre, guardián del templo; a Sara Peña, asesora especial en los temas de historia; y Gerónimo Cárdenas -ya fallecido, que llegó por la Fundación de la FET. La primera pregunta que se hicieron, según recuerda Paterlini, fue de dónde saldrían los recursos: los administrativos -“mover el Estado en una dirección para obtener un objetivo”-, los tecnológicos -“no necesariamente resolvemos todo nosotros; en este caso, en la última etapa colaboró el estudio Arévalo-Pagani”-, y los económicos. “Y aquí quiero decir que este fue un caso inédito. Antes de la clausura del templo se daba la misa a las 19; y la gente salía y compraba un ‘bonito’ solidario que habíamos implementado para empezar, como una estrategia posible, a recaudar fondos. Esto luego conmovió a algunas empresas, que hicieron sus aportes; y este grupo, que se comprometió con el Estado para llevar adelante la obra. Es inédito. Yo tenía 72 años cuando empezamos, hoy tengo 80, y no creí verlo. Pero la perseverancia de los corazones que se abren -porque la gente atiende nuestros planteos- y la responsabilidad que asumió el Estado -la Intendencia, en distintas etapas, y la Provincia- nos permitieron llegar a hoy”, dijo Paterlini.
Los secretos de la restauración de la Iglesia San Francisco y todo lo que todavía faltaCecilia Torres, arquitecta que participa de la restauración, pone el foco en las bóvedas. Explica que esta etapa de consolidación estructural consistió en tratar grietas y fisuras, cada una con un procedimiento específico que se controla en obra con personal muy capacitado; los trabajos, dice, llevaron de abril a septiembre. “Lo más complicado fue la bóveda del presbiterio. Era la lesión más compleja que tenía el templo”, afirma. Armaron una plataforma para apuntalar esa bóveda, casi en estado crítico, y desde el exterior colocaron pórticos para rigidizar la caja y prevenir cualquier movimiento lateral. “Ese trabajo requirió mucho tiempo, mucha paciencia. Y gracias a Dios hemos contado con los profesionales capacitados para hacerlo”, dijo.
¿Qué falta? Paterlini fue contundente: terminar la consolidación estructural. “En el encuentro de la nave con el crucero de la iglesia, hacia presbiterio, está la cúpula. Aún no sabemos qué le pasa. Desde afuera volvió a pasar el agua con las lluvias; desde adentro está cegada, y debemos destaparla. Esa es una etapa muy crítica. Y está la sacristía, que tiene una severa complicación estructural. Por otro lado, terminar las grietas y fisuras de la lateral norte. De ahí, se pueden abrir dos campos de trabajo: el proyecto de restauración de la envolvente interior, o el proyecto del exterior, porque quedan ‘lugares amarillos’ afuera. Recién entonces se podría abordar la recuperación de las pinturas, de las imágenes y de los bienes muebles”, precisó.
Torres explicó que ante cualquier intervención, primero se realiza un proyecto con el especialista determinado, y de ahí se hace un presupuesto sobre la base de lo que se determina en el proyecto. El siguiente paso es la consecución de los fondos para que la obra se lleve a cabo. “El proceso dura mucho; y uno de los principales riesgos es no conseguir la plata a tiempo. Pero tenemos una gestión excelente con ‘Olguita’ y con la comisión, que casi todo lo pueden. Así que esperamos que esto continúe y que la reapertura del templo sea un nuevo impulso nuevo para que vean la importancia de este monumento histórico nacional, y la gente siga colaborando para las distintas etapas que faltan”, anheló.
Paterlini aportó en el mismo sentido “El Estado no puede abordarlo todo. Hoy en el mundo no se trabaja en el patrimonio si no es con la comunidad. Y creo que cumplimos ese rol. Para quienes quieran seguir colaborando en la vereda frente al templo se puede acceder a un QR”.
“Dios me ha premiado”: la vuelta de la iglesia San Francisco, tras ocho añosInspección: la delegada nacional coordina las obras
El templo de San Francisco estuvo cerrado ocho años y el domingo se abrió solo para una misa y para que la gente viera los avances de la restauración, que aún no termina del todo. Olga Paterlini presidenta de la Comisión de Puesta en Valor del Templo -cuya tarea se inició en febrero de 2019- recuerda que se trata de patrimonio nacional y que, por eso, la delegada de la comisión nacional, la arquitecta Ana Lozano, inspecciona los trabajos y participa de las tareas. Junto a ella también están los también arquitectos Andrés Nicolini y Cecilia Torres. “Fue un tremendo aliciente y un estímulo para poder seguir”, dijo Paterlini a LG Play, en referencia a la apertura parcial del templo.
La Iglesia San Francisco reabrió sus puertas luego de ocho añosAgenda: se espera por el cronograma de misas
Después de la apertura excepcional del domingo, ¿cuándo podrá volver a visitarse San Francisco? Olga Paterlini, presidenta de la Comisión de Puesta en Valor del Templo, adelantó que podría celebrarse una misa por semana, y dijo que ya se trabaja en el cronograma, tanto para quienes quieran asistir al oficio como para quienes deseen conocer la iglesia. “Hay turistas, pero esperen un poquito que demos el cronograma”. Los bancos ya fueron recuperados. Cecilia Torres, arquitecta que participa de la restauración, contó que la empresa Línea hizo una limpieza exhaustiva, porque el polvo acumulado cubría incluso los retablos y los confesionarios.