Cada vez más personas incorporan preparaciones sin gluten y alimentos con perfil antiinflamatorio a su alimentación cotidiana. En ese contexto, las semillas se destacan por su aporte de fibra, grasas saludables, proteínas y otros nutrientes. La chía y el lino, además, son ingredientes versátiles que pueden incorporarse fácilmente a distintas recetas. Este pan combina ambos alimentos con harina de almendras y ofrece una alternativa sencilla para quienes buscan reducir el consumo de harinas tradicionales sin resignar sabor ni textura.

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Ingredientes para un pan antiinflamatorio

Los ingredientes que lleva este pan son pocos y se consiguen con facilidad. Solo necesitarás semillas de chía y semillas de lino en una cantidad aproximada de 80 gramos por cada una. Para formar el pan se utilizarán 70 gramos de harina de almendras. Tres huevos y 80 mililitros de agua servirán para unir la preparación y, una cucharadita de polvo para hornear cumplirá su función en el leudado.

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Además, como ingredientes opcionales para saborizar el pan, se pueden incluir una cucharadita de sal, una cucharadita de ajo en polvo u otros ingredientes. También se utilizará un trozo de papel manteca para preparar el molde y evitar que el pan se adhiera.

Tres sencillos pasos para preparar el pan sin gluten

1. Hidratar las semillas de chía con el agua. Agregar las semillas de lino, harina de almendras y mezclar.

2. Luego, añadir los huevos, una cucharadita de polvo para hornear y condimentar con sal a gusto. Integrar todo con batidora manual o con mixer para que se forme una masa homogénea.

3. Cubrir un molde rectangular angosto con papel manteca, verter la preparación y llevar al horno a una intensidad entre fuerte a media por 40 minutos.

Chía, lino y almendras: propiedades de los alimentos sin gluten

La chía es una semilla rica en fibra, grasas saludables, proteínas y minerales. Su contenido de fibra contribuye al funcionamiento intestinal y genera saciedad. También aporta ácido alfa-linolénico, un tipo de omega-3 vegetal asociado con una alimentación beneficiosa para la salud cardiovascular.

Las semillas de lino aportan fibra, proteínas y grasas insaturadas, además de lignanos, compuestos de origen vegetal. Su consumo puede contribuir a una alimentación equilibrada y favorecer la salud digestiva. Molidas, resultan especialmente prácticas para incorporar nutrientes a diferentes preparaciones.

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Por último, la harina de almendras se obtiene a partir de almendras molidas y aporta proteínas, fibra, grasas insaturadas, vitamina E y minerales. Al no estar elaborada con cereales con gluten, puede utilizarse en distintas recetas como alternativa a algunas harinas tradicionales.