El sangrado de nariz, también conocido como hemorragia nasal, es una situación frecuente que la mayoría de las personas experimenta al menos una vez en la vida. Aunque en la mayoría de los casos no representa un problema grave, también puede ser el síntoma de una afección que requiere atención médica.
Comerse las uñas: los seis problemas de salud que puede provocar este hábito, según especialistasSegún explica Mayo Clinic, la nariz posee una gran cantidad de pequeños vasos sanguíneos ubicados muy cerca de la superficie. Esa característica los hace especialmente vulnerables a la irritación y a las lesiones, favoreciendo la aparición de sangrados.
Además, factores como el clima, la altitud, el aire seco o determinados medicamentos pueden aumentar la probabilidad de sufrir una hemorragia nasal.
Cuáles son las causas más comunes del sangrado de nariz
De acuerdo con Medical News Today y MedlinePlus, la mayoría de los episodios de sangrado nasal se debe a causas locales que afectan directamente las fosas nasales.
Entre las más frecuentes se encuentran:
- Golpes o traumatismos en la nariz.
- Aire seco durante períodos prolongados.
- Infecciones de los senos paranasales.
- Resfríos o alergias.
- Estornudos repetidos.
- Sonarse la nariz con demasiada fuerza.
- Hurgarse la nariz.
- Uso excesivo de aerosoles nasales descongestivos.
- Consumo de sustancias como cocaína o anfetaminas.
Qué enfermedades pueden provocar hemorragias nasales
Aunque la mayoría de los casos no reviste gravedad, algunas enfermedades también pueden manifestarse mediante sangrados de nariz frecuentes o difíciles de controlar.
Entre ellas se encuentran:
- Trastornos de la coagulación de la sangre.
- Malformaciones de los vasos sanguíneos.
- Tumores que comprometen las fosas nasales o estructuras cercanas.
Cuándo el sangrado de nariz requiere atención médica
El Manual MSD advierte que existen algunos síntomas que pueden indicar una situación más seria y requieren una evaluación médica.
Entre los principales signos de alarma figuran:
- Pérdida abundante de sangre.
- Hemorragias que no logran detenerse con facilidad.
- Desmayos o sensación de desvanecimiento.
- Mareos al ponerse de pie.
- Aparición de manchas rojas o violáceas en la piel.
- Presencia de hematomas grandes sin causa evidente.
- Tos con sangre.
- Sangrado de encías.
Los especialistas recomiendan:
- Sentarse y mantener la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante.
- Presionar suavemente la parte blanda de la nariz con el pulgar y el índice durante unos 10 minutos sin soltar.
- Respirar por la boca mientras se mantiene la presión.
- Evitar tragar la sangre.
- Aplicar compresas frías sobre la nariz o el puente nasal.
- No sonarse la nariz inmediatamente después de que el sangrado haya cesado para evitar que vuelva a aparecer.