Esta semana Maru Botana fue la invitada del podcast “Más minas que mamás”, el ciclo conducido por Juana Repetto y Vicky Gils. Uno de los momentos más sorpresivos de la entrevista fue cuando la chef habló sobre su forma de maternar, la dinámica de su pareja y la nula ayuda que le prestó su esposo, Bernardo Solá, con la crianza de sus hijos.

La receta de Maru Botana parar preparar tarta de zapallo saludable y sin gluten

“¿No se cansa de tener hijos?” es tal vez una de las preguntas que más se repitió durante las últimas dos décadas y media sobre Maru Botana. Es que desde fines de los 90 hasta hace algunos años, la cocinera mediática y una de las mamás más conocidas de Argentina, no dejó de tener hijos de manera casi regular. Hoy, su familia está formada por la pareja y siete hijos –un octavo falleció teniendo seis meses–.

El comentario de Maru Botana sobre su marido

La declaración resonante de la entrevista quedó en evidencia por la sorpresa de las entrevistadoras, que se detuvieron a indagar más sobre la relación de pareja de Botana. “Tuve un marido que nunca me ayudó en nada”, sentenció la chef con toda naturalidad y liviandad. Esa fue, tal vez, la característica que más llamó la atención a sus interlocutoras.

Casada hace 29 años, Maru Botana aseguró que ese fue siempre el funcionamiento de su matrimonio y que ella lo aceptó desde un principio. En cuanto empezaron a tener intenciones de formar una familia, Solá le advirtió: “Yo voy a viajar al campo toda mi vida”. Es por eso que el ingeniero agrónomo, dedicado al sector agropecuario, está ausente de la casa familiar la mayor parte de la semana. Se va los martes y vuelve el viernes.

Maru Botana reveló cómo se enteró de la muerte de su bebé: "Fue una tortura"

El matrimonio dual de Maru Botana

La ausencia en la crianza de sus hijos se complementó, para Botana y Solá, con un aspecto positivo para la pareja. Las dificultades estuvieron siempre presentes. “No es fácil, porque las crisis las tenés siempre”, aseguró Botana al hablar de sus casi tres décadas de matrimonio. Pero también afirmó que “ayudó mucho el campo” a su vínculo con su marido. La ausencia benefició a ambos en el aspecto más íntimo.

Aunque Botana tuvo que ingeniárselas siempre con ayuda paralela para mantener la organización del hogar, reconoció que el deseo en la pareja estuvo siempre activo. “Full, full. Fogonazo”, reconoció en cuanto se le preguntó por el contacto con su marido. “Hubo momentos en los que, cuando podía, donde podía, lo he hecho en cualquier lado”, detalló entre risas.

"Está de moda hablar mal de los jefes": el comentario de Maru Botana ante la denuncia por acoso laboral contra su esposo

En definitiva, pese a las ausencias del padre de sus ocho hijos, Botana quedó conforme con la convivencia que desarrollaron, con los tiempos y las presencias que ellos implicaron siempre.