La situación procesal de Claudio Barrelier, de 34 años, se agravó significativamente hoy tras su nueva declaración ante el fiscal Raúl Garzón. El exempleado municipal, principal sospechoso del crimen de Agostina Vega, de 14 años, ya no solo enfrenta la acusación de femicidio, sino que la fiscalía ha elevado los cargos a "homicidio triplemente calificado", una figura que prácticamente lo encamina a la prisión perpetua.
Un plan macabro tras el ataque
La reconstrucción judicial sostiene que Agostina ingresó a la vivienda de calle Del Campillo, en barrio Cofico, la noche del 23 de mayo. Allí habría sido sometida sexualmente y asesinada por asfixia.
Sin embargo, el horror no terminó con su muerte: Barrelier habría conservado el cuerpo en la casa durante más de 24 horas antes de ejecutar un plan para desaparecer los restos.
La red de supuesta complicidad
El fiscal Garzón sostiene que Barrelier no actuó solo en la etapa posterior al crimen. Hoy será el turno de las indagatorias para Osvaldo Fassetta, amigo y conviviente del acusado. Se habrían conocido en el entorno del club Instituto. Su rol es clave, ya que compartía la vivienda donde ocurrió el asesinato y tenía vínculo previo con la víctima y su madre.
También será indagada Soledad Andreani, expareja de Barrelier. Se le imputa haber prestado su vehículo para el traslado de los restos hacia un descampado de Ampliación Ferreyra y haber lavado el rodado posteriormente para borrar rastros biológicos.
Las cámaras de seguridad los muestran juntos tras el femicidio, una prueba que la fiscalía considera "demoledora".