“Tucumán siempre se ha distinguido por su protagonismo comercial en la región”. Lo dijeron representantes de la Federación Económica de Tucumán (FET) durante la última audiencia pública por la reforma del Código de Planeamiento Urbano (CPU) de la Capital. En este sentido, plantearon potenciar el “cuore” (corazón) de la ciudad apostando a los focos de ventas. En tanto, desde la Cámara de la Construcción (CTC) sumaron otro aspecto de mejora para la ciudad: el histórico.
La cuarta reunión de debate realizada en el Concejo Deliberante estuvo encabezada por el presidente del cuerpo, Fernando Juri; por el líder la comisión especial, Facundo Vargas Aignasse, y por el asesor municipal Luis Lobo Chaklian. Son más de 60 las instituciones invitadas a participar de este ciclo de audiencias que, además, se transmiten por Youtube y quedan guardadas en el canal oficial.
Reforma del Código de Planeamiento Urbano: piden que se cuide el “corazón” de la capital tucumanaEl primero en disertar fue Héctor Viñuales, presidente de la FET. Planteó que San Miguel de Tucumán posee tres fuertes: comercio, construcción y, creciendo, turismo. Que en Tucumán el 24,8% del producto bruto corresponde a la primera categoría mencionada, y que allí hay más de 32.000 empleados registrados. “Esa es la importancia de ver y de buscar centros urbanos agradables. Tiene que haber paseos, lugares donde la gente encuentre un lugar adaptable de compras que realmente generen un valor agregado a la actividad económica”, indicó.
En 104 cuadras
El referente aseguró que, según un relevamiento propio, en el microcentro ampliado de 104 cuadras (desde General Paz hasta Santiago del Estero; y desde Jujuy-Salta hasta Monteagudo-Entre Ríos) hay 2.073 locales comerciales, a los que se suman 238 más dentro de las galerías. “Solamente ahí estamos hablando de unos 2.400 locales; es un número que impacta”, señaló.
El empresario Bernardo Racedo Aragón sumó que la Capital mantiene cuantitativamente el protagonismo comercial en la región, pero que hace falta potenciarlo en lo cualitativo. “Vemos la ausencia de muchas marcas nacionales e internacionales que, cuando vienen en la búsqueda, se van más a los centros comerciales. Es una necesidad que debe mirar este plano urbanístico futuro”, analizó. Y agregó: “necesitamos focalizar diferentes centros comerciales que desestimulen el uso del vehículo o el transporte público para cambiarlo por el negocio que está cerca”.
Ciudad histórica
En tanto, por la CTC, Jorge Garber pidió no olvidar que “Tucumán es una ciudad histórica”. “Tenemos el epicentro de la ciudad que es la Casa de Tucumán. Epicentro en todo: en lo histórico, en lo turístico, en lo comercial. Alrededor de eso gira todo. La Casa de Gobierno; la plaza Independencia con la estatua de Lola Mora; al sur, Tribunales; al norte, la Legislatura. Es una ciudad que tiene que ser tratada radialmente a partir de ese punto”, consideró.
La exposición de la CTC estuvo liderada por el ingeniero Reynaldo Giannini y la arquitecta Fernanda Castillo.
“Estamos convencidos de que la movilidad es un desafío urgente. No hay usuario o habitante de San Miguel de Tucumán que no reniegue un poquito con esto. Hoy tenemos viajes largos, pero no por la distancia que recorremos sino por los accesos, por el tiempo que nos lleva pasar por ellos y por el tráfico que no nos permite un avance tan fluido”, analizó Castillo y concluyó que en la Capital “tenemos pocas conexiones con otros municipios y también internamente necesitamos tener otras vías de circulación”.
La FET aportará datos a la reforma del Código de Planeamiento Urbano de San Miguel de TucumánPor su parte, Giannini propuso “la ciudad de los 15 minutos”. Se trata de poner nuevos distritos en zonas determinadas, dándoles identidad y colocando los servicios necesarios. “También tenemos problemas de tránsito, ¿por qué no empezamos a hablar de cocheras dentro de los edificios?”, planteó.
La CTC propuso cinco acuerdos para el futuro. El primero, crecer mejor antes que crecer más. Luego, recuperar el espacio público. En tercer lugar, integrar la ciudad y el área metropolitana, para que no sea un Código aislado. A su vez, promover la inversión responsable, esto es, mediante la articulación público-privada. Y por último, construir una ciudad sostenible para las próximas generaciones.