Carlos Melconian analizó el proceso económico actual y planteó que la recuperación no alcanza de manera uniforme a todos los sectores. En ese marco, el ex presidente del Banco Nación (BN) señaló que los principales beneficios se concentran en una porción reducida de la economía y alertó sobre las dificultades que enfrentan amplios segmentos productivos y urbanos en el marco de la reconversión en marcha.
El economista cuestionó la idea de una economía de “dos velocidades” y sostuvo que la realidad actual presenta una dinámica más desigual. “Siempre me opuse a pensar que Argentina está en un modelo de dos velocidades, porque dos velocidades da una idea de equilibrio. Ahora, los ganadores son menos del 20% de la economía. Entonces, no es ni siquiera una letra ‘K’. Una letra ‘K’ es ser muy generoso. Esto es una ‘K’ rara”, afirmó en una entrevista con el sitio Infobae.
Según su análisis, los procesos de reconversión económica requieren atención sobre los sectores más afectados. En ese sentido, remarcó que “al 50% a la buena de Dios no lo podés dejar” y recordó experiencias similares que atravesó el país en distintas etapas de transformación económica.
Melconian describió una realidad dispar entre sectores productivos. Mientras algunos empresarios encuentran oportunidades vinculadas a cambios tributarios o cambiarios, otros enfrentan dificultades cotidianas que limitan la posibilidad de invertir y expandirse.
Cartas de lectores: economía comercialIncidencia del Riesgo País
Respecto de los indicadores financieros, relativizó el impacto de la baja del riesgo país sobre la economía cotidiana. “La caída del riesgo es un remedio fenomenal que llega cuando el enfermo se murió”, sostuvo, al considerar que los beneficios inmediatos alcanzan principalmente a quienes poseen activos financieros y no necesariamente a quienes enfrentan problemas para sostener comercios o industrias.
El economista también vinculó la marcha de la economía con el escenario político y se refirió a recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre las elecciones de 2027. “Me preocupa más todo este chiquero de impacto político. En la medida que el ministro dice que la economía se lleva puesta a la política, significa que la economía tiene que ser tan brillante, que a la elección, al préstamo del tesoro americano y al tema de Adorni se lo traguen la brillantez de la economía”, sostuvo.
En esa línea, consideró que para alcanzar ese objetivo sería necesario un crecimiento económico muy elevado acompañado por una inflación de un dígito anual. “Tampoco es que el caso de Manuel Adorni está opacando algo que es una fórmula 1 a 300 kilómetros por hora”, agregó.
Además, expresó dudas sobre la llegada de un proceso sostenido de expansión basado en el crédito y la inversión. “No veo que llegue el mecanismo de círculo virtuoso, que es el crédito y la inversión, es decir, todo eso ya ha entrado en un circuito a postergar para el próximo gobierno”, advirtió.
¿Puede una economía crecer si nadie tiene tiempo para descansar?Por último, destacó la importancia de sostener el equilibrio fiscal, aunque señaló que el desafío pendiente es que sus efectos se reflejen en la vida cotidiana. “Después de 80 años de déficit fiscal, interrumpido por pocos años con superávit, ya es un mandamiento que impusiste, falta que desde el superávit fiscal se coma, se cure y se eduque. Porque lo que no puede ocurrir con el rumbo y el modelo es que no termine dando resultado”, afirmó.
Según Melconian, el desempeño electoral del Gobierno nacional dependerá más de variables como la actividad económica, la inflación, el poder adquisitivo y la calidad de los bienes públicos que de la evolución del riesgo país.