Lejos de guardar silencio y alimentar las especulaciones, el vicegobernador Miguel Acevedo retomó sus actividades luego de una semana de licencia y encaró los micrófonos. Usó palabras medidas pero inequívocas para referirse a la remoción intempestiva de su asistente de confianza Ana Escobedo como apoderada del Partido Justicialista (PJ). “Voy a hacer lo posible y hasta lo imposible para que no exista una interna en Tucumán”, recalcó. Pero en su entorno reconocen que está ofuscado. No le molestó la decisión, sino los modos: de espaldas y en su ausencia.
En el marco del Día del Periodista, el presidente de la Cámara convocó a la prensa para un brindis de agasajo al mediodía. Y aprovechó ese momento para mandar un fuerte gesto político: luego del desplante inconsulto en el PJ, ingresó al salón del tercer piso acompañado por Escobedo. Una señal inequívoca de respaldo para quien viene siendo su mano derecha desde hace largos años. Y también lo expresó de manera verbal: “Ana Escobedo es una colaboradora mía desde hace años, a la cual respeto muchísimo y entiendo que hizo una excelente labor en el Partido Justicialista”.
Cambios y un enigma
Se conoció este lunes por la mañana que, de modo sorpresivo, el gobernador Osvaldo Jaldo (vicepresidente del partido) ordenó hacer modificaciones: remover a Escobedo como apoderada y designar en su lugar a Pedro Cruz, un abogado que responde a Sergio Mansilla (presidente subrogante de la Legislatura). Este movimiento se interpretó como un debilitamiento interno hacia Acevedo y un fortalecimiento del oriundo de Aguilares. Además, otra lectura arroja que hay caciques territoriales de la zona este que no estarían satisfechos con los movimientos.
¿Qué detonó este cambio estruendoso? Es la incógnita a develar. Hay versiones sobre una supuesta llamada entre el gobernador y el senador Juan Manzur que no terminó en buenos términos y que derivó también en fotos de recorridas del ex mandatario. Lo que queda claro es que el calendario no es solo mundialista: se superpone con los tiempos electorales.
Acevedo aprovechó los micrófonos de la prensa para dejar en claro su postura. “Los movimientos que haya que hacer correrán por cuenta de quienes los hicieron, pero nosotros vamos a trabajar para mantener la unidad del peronismo en Tucumán”, afirmó.
Lo que se viene en El Cadillal
En ese sentido, el vicegobernador consideró que el debate político debe centrarse en los principios y no en disputas personales. “Más que nombres o personas, lo que hay que buscar y respetar son ideales. Nosotros respetamos al periodismo, a la oposición y a todos los que quieran construir un Tucumán mejor. Pero también defendemos la educación pública, una salud pública mejor para cada tucumano y un modelo de gestión que llegue a cada rincón de la provincia”, señaló. En ese sentido, recordó una de las máximas históricas del movimiento justicialista: “Primero la Patria, después el movimiento y por último las personas. Estoy convencido de que debe ser así”.
Consultado por la prensa, Acevedo despejó las ideas internas y sostuvo que las diferencias de opinión dentro del peronismo no deben interpretarse como una falta de respeto. “Que algunos compañeros o compañeras tengan una mirada distinta no significa irrespetuosidad. Nos corresponde a nosotros compatibilizar las distintas posiciones y trabajar para encontrar puntos de consenso”, manifestó.
Con este escenario, toda la atención se centrará en lo que vaya a ocurrir mañana en El Cadillal. Está previsto que todos los legisladores peronistas participen de un asado en el predio de ATSA. Será allí donde Jaldo y Acevedo vuelvan a verse las caras luego de los últimos acontecimientos partidarios. ¿Qué se dirán en la cara? ¿En qué tono lo harán? ¿Habrá explicaciones? ¿Saldrán reproches por los modos? Algunas de las preguntas que tendrán respuestas a partir de la tarde mañana. Son días de tiempo inestable.