En un clima marcado por la necesidad de recuperar la iniciativa política, el Gobierno convocó a una reunión de mesa política para este jueves con el objetivo central de ordenar la hoja de ruta parlamentaria de junio. Tras una semana convulsa en el Congreso, donde el oficialismo sufrió el traspié de la aprobación de pliegos judiciales contrarios a sus intereses y la postergación de reformas clave, Balcarce 50 busca unificar criterios. El encuentro, del que participarán los principales estrategas del Ejecutivo, servirá para definir el cronograma de envío de proyectos y ajustar los “poroteos” necesarios para avanzar con las reformas que todavía permanecen bajo revisión técnica.
Uno de los ejes más sensibles del encuentro gestionará la interna libertaria, particularmente la relación con la senadora Patricia Bullrich. La jefa del bloque oficialista en la Cámara alta expuso sus diferencias con la Casa Rosada al abstenerse en la votación del pliego de María Verónica Michelli, una postura que el Ejecutivo busca contener para evitar una ruptura estratégica. Aunque el acuerdo del Senado para que Michelli sea jueza en La Plata es un hecho, el Gobierno ya adelantó que Javier Milei mantendrá el decreto de nombramiento demorado.
El tablero legislativo presenta un panorama de ritmo dual. Mientras en Diputados el oficialismo apuesta todo a una “mega sesión” para fines de junio —que tendría como pilares el Súper RIGI y la Ley de Lobby—, el Senado se ha convertido en un terreno de acumulación de expedientes de alta complejidad. La Casa Rosada deberá resolver cómo destrabar iniciativas trabadas, como la Ley Hojarasca, y gestionar el ingreso de nuevas propuestas de impacto, entre las que destacan la reforma del Código Penal, el proyecto de Juicio por Jurados y los cambios en la Ley de Inocencia Fiscal.
Sturzenegger
En paralelo, el Ministerio de Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger presiona para profundizar su agenda, aunque varios de sus paquetes más ambiciosos, como las reformas en cabotaje, seguros y defensa de la competencia, aún sufren demoras por revisiones técnicas. Por ahora, el Gobierno descarta crear una comisión bicameral para acelerar la reforma del Código Penal, optando por una negociación legislativa tradicional que, aunque compleja, busca mostrar volumen político antes de que la atención pública quede absorbida por el inicio de la Copa del Mundo.
La sesión del Senado dejó al descubierto las grietas dentro del oficialismoFinalmente, el Gobierno espera cerrar esta semana un frente de tensión interna con la presentación de la declaración jurada de Manuel Adorni. En el entorno de Karina Milei y Santiago Caputo confían en que la transparencia patrimonial del vocero ponga fin a las semanas de cuestionamientos y permita que el gabinete recupere el foco exclusivo en la gestión.