El sol del 25 de mayo no logró disipar el frío glacial que domina el círculo íntimo de Javier Milei. Durante los festejos patrios, Karina Milei volvió a exhibir su poder como "El Jefe" del protocolo y la política. Tras dejar fuera de la invitación a la vicepresidenta Victoria Villarruel, aplicó un riguroso "hielo" a Patricia Bullrich, a quien se le impidió ingresar al Cabildo junto al resto del Gabinete.

La tensión fue evidente desde el inicio. Mientras el Presidente caminaba hacia la Catedral escoltado por Karina y los Menem, Bullrich fue relegada a las filas traseras, lejos de la "asistencia completa" del elenco ministerial. El detalle no fue menor: mientras Jorge Macri recibía un abrazo conciliador del mandatario, Bullrich -miembro de la Mesa Política- sentía el rigor de la lista oficial.

El clímax del desplante ocurrió tras la homilía de Jorge García Cuerva. Cuando el Gabinete se dirigió al Cabildo para entonar el Himno, el acceso le fue denegado a la senadora bajo la excusa técnica de que "por protocolo" no forma parte del elenco ministerial. 

La movida de Karina Milei fue interpretada como una represalia directa por las recientes críticas de Bullrich a Manuel Adorni y su decisión de "marcar la cancha" presentando su declaración jurada antes que el resto de los funcionarios observados.