A pesar de los elogios al programa económico de Javier Milei, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene una dosis de cautela. En su último "Staff Report", el organismo destacó el cumplimiento de las metas y la firmeza en las reformas, pero advirtió que la Argentina sigue expuesta a riesgos "elevados" debido a la fragilidad de su frente externo y un contexto geopolítico global cada vez más incierto.
El documento hizo especial énfasis en la necesidad de profundizar la reforma fiscal. El Fondo instó al Gobierno a avanzar en la eliminación de impuestos "distorsivos", al señalar directamente al Impuesto sobre los Ingresos Brutos que perciben las provincias como un freno a la competitividad.
Sin embargo, el optimismo oficial choca con un diagnóstico técnico crudo: la cobertura de reservas internacionales sigue siendo "débil" y el país carece de un acceso fluido a los mercados voluntarios de deuda.
“La posición externa de Argentina es más débil que el nivel que sugieren los fundamentos de mediano plazo y las políticas consideradas deseables”, dijeron en el informe. A juicio del staff, la economía argentina sigue sujeta a incertidumbres excepcionales, apoyada en una limitada cobertura de reservas y carente de financiamiento estable.
En materia financiera, el reporte detectó un cambio de tendencia. Tras un crecimiento real del crédito privado del 32% en la primera parte de 2025, el dinamismo se estancó en el tercer trimestre.
Según el FMI, el endurecimiento de las condiciones monetarias y la debilidad en los ingresos de los hogares han comenzado a elevar la morosidad, especialmente en los préstamos de consumo.
Como contrapartida, el organismo celebró el aumento récord de depósitos en dólares, al interpretarlo como una señal de confianza que permite financiar a sectores exportadores bajo un marco de mejor supervisión.