“Como no podía ser de otra manera, la familia recibió un nuevo golpe. Pensaban que todo se había cerrado, pero con este nuevo fallo, después de 22 años, el caso volvió a reabrirse”, sostuvo Javier Lobo Aragón, representante de la querella de la familia del juez de Menores, Héctor Agustín Aráoz, cuyo derrotero judicial lleva 22 años y aún sigue sin resolverse.
El 26 de noviembre de 2004, el magistrado fue asesinado de 10 disparos en su vivienda, ubicada cerca del pie del cerro. Por el crimen fueron acusados Ema Hortencia Gómez y Darío Pérez, ambos policías que habían sido separados de la fuerza por su comportamiento. En tanto, Andrés Faversani, Rodolfo Domínguez y Rubén Albornoz fueron señalados por haber intentado encubrir el homicidio.
En 2011, después de una espera de siete años, se desarrolló el juicio. Un tribunal condenó a Pérez a 18 años de prisión por ser el autor material del crimen y a Gómez a 15 años, por haber tenido una participación secundaria en el hecho. Faversani, en cambio, recibió una pena de cinco años al comprobarse que había intentado ayudar a sus amigos. Domínguez y Albornoz fueron absueltos.
Según los jueces intervinientes, la ex policía mantenía una relación sentimental con Aráoz y, al mismo tiempo, era amante de Pérez. El día en que se registró el homicidio, Gómez habría mantenido una fuerte discusión con el magistrado. Luego llamó al otro acusado, le permitió ingresar al domicilio y allí habrían cometido el crimen.
Los magistrados descartaron la teoría de la familia del juez, que sostenía que Aráoz había sido asesinado porque investigaba a una red de uniformados que supuestamente comercializaba drogas entre menores alojados en el Instituto Roca. Los acusados, en cambio, plantearon la hipótesis de que el magistrado había sido ultimado en el marco de una fiesta de empleados judiciales.
El crimen del juez Aráoz: Ema Gómez está cerca de recuperar la libertadLa jubilada fiscal de Cámara, Juana Prieto de Sólimo, y el querellante Dante Ibáñez (actual juez de la provincia) realizaron planteos ante la Corte Suprema de Justicia. Consideraron que los acusados habían actuado con ensañamiento, ya que hirieron a Aráoz para que muriera desangrado. En 2013, el máximo tribunal de la provincia les dio la razón y anuló la sentencia. Ordenó que otro tribunal les impusiera la pena de prisión perpetua al considerar que se había tratado de un homicidio agravado.
En 2015, otro tribunal terminó condenando a perpetua a la pareja acusada. Gómez comenzó a cumplir la pena de manera inmediata. Pérez no se presentó a esa audiencia y permaneció prófugo durante 10 años. Fue capturado en julio pasado y, un mes después, escuchó la sentencia en su contra.
Inesperado giro
El defensor oficial Guillermo González, que asiste a la condenada, tras el rechazo de todos sus planteos, recurrió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El jueves pasado, los jueces decidieron darle la razón y anularon la segunda sentencia. Dispusieron que otro tribunal la condenara por homicidio simple. Aunque no se menciona expresamente, este cambio de calificación también terminaría beneficiando a Pérez.
El encierro cambió el carácter de Ema Gómez, condenada por el asesinato del juez Aráoz“La familia Aráoz ha sufrido un profundo golpe. No puede terminar de cerrar esa herida por culpa de la lentitud de la Justicia. Pensaban que con la sentencia a Pérez se había cerrado una etapa, pero no. Otra vez tendrán que esperar qué es lo que se resuelve”, apuntó Lobo Aragón. “Pensar que hace nueve meses, después de 10 años de espera, pudieron escuchar la sentencia contra el otro acusado y ahora existe la posibilidad de que le reduzcan la perpetua”, añadió.
El profesional entendió que es muy prematuro opinar sobre si Gómez estará en condiciones de recuperar la libertad. Con la nueva condena que debe recibir, incluso podría haberla cumplido. Fuentes judiciales confirmaron que González solicitará que, hasta tanto se le imponga la nueva pena, su defendida quede en libertad.
La Corte Suprema ordenó revisar la condena perpetua a Ema Gómez por el crimen del juez Aráoz“No es tan sencillo. Vamos a analizar día por día el tiempo de condena que lleva cumplido para determinar si puede quedar libre. El caso de Pérez es totalmente distinto, ya que no tiene chances de recuperar la libertad por sus antecedentes”, sostuvo el representante legal de la familia Aráoz. “Es tan insólita la demora judicial que hasta podríamos estar hablando de una condenada que estuvo más tiempo del que correspondía en prisión. Son situaciones que el sistema debe modificar”, concluyó Lobo Aragón.