El Gobierno nacional atraviesa una semana determinante en el Congreso, donde La Libertad Avanza (LLA) intenta sellar acuerdos estratégicos con sectores de la oposición dialoguista para blindar la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y avanzar con su agenda de reformas. La estrategia oficialista se divide en dos frentes críticos: en la Cámara de Diputados, el objetivo primordial es neutralizar un pedido de interpelación contra el ministro coordinador, mientras que en el Senado se negocia contrarreloj la aprobación de la Reforma Electoral y el nombramiento de jueces federales.

En la Cámara Baja, la tensión escaló tras el pedido de una sesión especial para el próximo jueves 14 de mayo, impulsada por bloques como Provincias Unidas, la Coalición Cívica, el radicalismo crítico y el Frente de Izquierda. Amparados en el artículo 101 de la Constitución Nacional, los legisladores buscan que Adorni brinde explicaciones ante el cuerpo, una instancia que incluso podría derivar en una moción de censura. Aunque Unión por la Patria no firmó la solicitud, se descuenta que aportarán el quórum necesario, obligando al oficialismo a depender exclusivamente de sus aliados para evitar que el emplazamiento prospere.

Paralelamente, el Senado se ha convertido en un complejo tablero de ajedrez donde la senadora Patricia Bullrich, jefa de la bancada libertaria, lidera las conversaciones con el PRO, la UCR y las fuerzas provinciales. La negociación se ha visto entorpecida por la decisión de los sectores dialoguistas de tratar por separado el proyecto de “Ficha Limpia”, desmarcándolo del paquete de Reforma Electoral enviado por el Ejecutivo. Esta jugada altera los intereses de la Casa Rosada, que pretendía utilizar dicha iniciativa como moneda de cambio para lograr la eliminación de las PASO y cambios en el financiamiento partidario.

Signos de fatiga

La relación entre la Casa Rosada y la Cámara Alta ha mostrado signos de fatiga debido a la negativa oficial de convalidar ciertos consensos previos. Este clima de desconfianza pone en riesgo no solo la reforma política, sino también el tratamiento de los pliegos para designar jueces y fiscales en la Justicia Federal. Los senadores aliados han optado por mantener en suspenso los dictámenes de la Comisión de Acuerdos, exigiendo mayores claridades políticas antes de avanzar con las vacantes judiciales que el presidente Javier Milei busca cubrir.

Causa por presunto enriquecimiento ilícito: la Justicia también detectó operaciones con criptomonedas de Manuel Adorni

En el plano económico y social, el oficialismo debía ceder en puntos clave para mantener vivo el diálogo parlamentario. Un ejemplo notable fue la eliminación total del capítulo referido al Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap) en los debates sobre propiedad privada. Esta decisión representó un revés para el ministro Federico Sturzenegger, quien buscaba delegar el sistema en las provincias. Al final, la presión de los bloques opositores y aliados permitió la supervivencia de este régimen de urbanización, priorizando la estabilidad legislativa por sobre el deseo de desregulación total.

Además de los temas centrales, el Senado tiene en agenda la modificación de la Ley de Salud Mental y de Discapacidad, temas que generan un intenso desfile de invitados y plenarios de comisiones. La dispersión de temas y la falta de una jerarquización clara por parte del Ejecutivo han generado críticas internas sobre la eficacia de la gestión legislativa del “karinismo” y el bloque que lidera Gabriel Bornoroni en Diputados.

La mesa política se reunirá mañana

La mesa política del Gobierno nacional volverá a reunirse mañana en Casa Rosada para limar asperezas e intentar recuperar el curso de una gestión que se encuentra marcada por los conflictos internos y los movimientos en la causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito. El encuentro también tendrá como objetivo unificar la estrategia parlamentaria de los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo, en particular el de reforma electoral.