Horas antes de partir hacia los Estados Unidos, Javier Milei envió una señal de fuerte respaldo político a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni. En un gesto cargado de simbolismo, el mandatario sentó al funcionario a su lado durante un encuentro en la Casa Rosada con autoridades de la B’nai B’rith Internacional y la DAIA.
La foto de unidad ocurrió en el momento más crítico para Adorni desde que asumió su cargo. Apenas 24 horas antes, el arquitecto Matías Tabar declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita que las refacciones en la casa del funcionario en el country Indio Cuá costaron U$S245.000, abonados íntegramente en efectivo y sin facturación.
Además, el contratista entregó evidencia sobre un reciente contacto de Adorni vía WhatsApp mediante mensajes temporales, una maniobra que la Justicia ya investiga.
Mientras el ruido judicial crece, Milei prefiere cerrar filas antes de su disertación en la Conferencia Global del Instituto Milken en Los Ángeles. Del encuentro en Rosada también participaron el canciller (interino) Pablo Quirno y el ministro de Salud, Mario Lugones, al consolidar un entorno de normalidad institucional frente a las acusaciones de enriquecimiento ilícito.