Una idea nacida de una necesidad concreta terminó en lo más alto de un concurso nacional, hace algunos días. Dos estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional desarrollaron una plataforma con inteligencia artificial para mejorar la inclusión en el aula y se quedaron con el primer puesto en el Concurso ILAN a la Innovación Universitaria – UTN Demo Day.
Alejo Palavecino y Lucía Domínguez tienen 22 años, estudian Ingeniería en Sistemas y son los creadores de FoxMind. El proyecto busca resolver un problema que muchos docentes enfrentan todos los días: cómo enseñar en aulas donde cada estudiante aprende a un ritmo distinto. “Para nosotros fue una muy buena experiencia en la que pudimos conocer a estudiantes de muchas otras regionales y establecer contacto con profesionales del sector público y privado. Haber ganado nos abre muchas puertas para continuar desarrollando el proyecto”
La plataforma trabaja con dos frentes. Por un lado, asiste a docentes con un panel que muestra alertas sobre el desempeño de sus alumnos. Funciona como un “semáforo” que detecta cuándo alguien necesita apoyo. Por otro, ofrece herramientas para estudiantes con actividades adaptadas según su nivel y sus dificultades.
Uno de los puntos clave es la personalización. Si un alumno tiene dislexia o problemas de comprensión, el sistema puede ajustar el contenido de forma automática. También genera ejercicios, explicaciones paso a paso y materiales en distintos formatos. Todo sin que el docente tenga que hacerlo de forma manual.
“IA para todos”: lanzan un curso gratis de inteligencia artificial abierto a todo el paísEn la práctica, la herramienta actúa como un apoyo constante. Por ejemplo, ante un tema como ecuaciones, puede proponer actividades para toda la clase y, al mismo tiempo, identificar quién necesita refuerzo. A partir de ahí, sugiere ejercicios más simples o nuevas formas de explicar el contenido.
“Si en una clase de matemática un docente carga el tema ‘ecuaciones’, la plataforma puede generar automáticamente ejercicios para todo el grupo, pero también detectar si un estudiante se está equivocando muchas veces o tarda más en resolverlos”, explicaron.
“En ese caso, FoxMind puede sugerir actividades más simples, explicaciones paso a paso o materiales adaptados -incluso en formatos accesibles para estudiantes con dificultades visuales o de aprendizaje- mientras que al docente le aparece una alerta indicando que ese alumno podría necesitar apoyo adicional”, continuaron
“De esta manera, el profesor no tiene que revisar todo manualmente y cada estudiante recibe ayuda acorde a su ritmo, como si tuviera un tutor personalizado dentro de la plataforma”, cerraron el ejemplo los estudiantes.
¿Por qué la inteligencia artificial cuesta 20 dólares?Del lado del estudiante, FoxMind suma un tutor virtual denominado “Foxy”. A diferencia de otras herramientas de este estilo, no resuelve directamente los ejercicios. Guía el proceso con preguntas para que cada alumno llegue a la respuesta por su propia cuenta.
La plataforma también incorpora elementos de juego: muestra avances, propone desafíos y envía recordatorios antes de exámenes. La idea es sostener el interés y acompañar el estudio día a día.
De un caso a un proyecto
El origen del proyecto está en una experiencia cercana. La mamá de Lucía trabaja con una niña con discapacidad visual y no encontraba materiales adaptados. Esa falta fue el punto de partida.
Lo que empezó como una solución puntual creció rápido. FoxMind compitió con más de 20 proyectos de todo el país, con participación de más de 70 estudiantes, y terminó en el primer puesto.
El premio incluye el ingreso a una red internacional de innovación y la posibilidad de viajar a Israel para conocer uno de los polos tecnológicos más importantes del mundo.
Cómo no arruinar un proyecto de inteligencia artificial antes de escribir una sola línea de códigHoy la plataforma está en fase piloto, con pruebas en escuelas vinculadas a la UTN. El foco inicial es el nivel secundario, pero el equipo ya trabaja en adaptaciones para primaria y universidad.
FoxMind todavía está en desarrollo, pero plantea algo concreto: usar la tecnología para acercar la enseñanza a cada estudiante. En aulas cada vez más diversas, esa diferencia puede cambiar la forma de enseñar y aprender.