Los olvidos frecuentes, la dificultad para recordar compromisos o la sensación de que la memoria ya no responde igual son motivos de consulta cada vez más habituales, sobre todo con el paso de los años. Frente a este escenario, muchas personas se preguntan cuándo comienza realmente el deterioro cognitivo y qué hábitos pueden ayudar a prevenirlo.

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La memoria es una función esencial del cerebro que permite aprender, almacenar y recuperar información. Sin embargo, distintos factores de la vida cotidiana, como el estrés constante, la falta de descanso y el exceso de estímulos digitales, pueden afectar su rendimiento con el tiempo.

El estudio que reveló cuándo comienza el deterioro cognitivo

Una investigación publicada en la revista científica Dementia and Geriatric Cognitive Disorders Extra, y difundida por Infobae, analizó el desempeño cognitivo de adultos sanos de entre 30 y 100 años. El objetivo fue evaluar cómo influyen la edad, el género y el nivel educativo en las capacidades mentales.

Los resultados mostraron que el cerebro humano alcanza su punto máximo de rendimiento cognitivo alrededor de la mitad de los 20 años. A partir de allí, las funciones mentales comienzan a experimentar cambios graduales.

Según los investigadores, entre los 50 y 55 años se observa un descenso más evidente en distintas habilidades cognitivas. El estudio señaló que “existió una tendencia decreciente en el desempeño cognitivo en todas las subpruebas a medida que avanzaba la edad”.

No obstante, los especialistas remarcan que el deterioro cognitivo no ocurre de la misma manera en todas las personas y que el estilo de vida puede influir notablemente en la salud cerebral.

Los hábitos que ayudan a cuidar la memoria y el cerebro

Diversas investigaciones científicas coinciden en que ciertos hábitos saludables pueden reducir el riesgo de deterioro cognitivo y favorecer el funcionamiento del cerebro a largo plazo.

Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Envejecimiento de Estados Unidos, con más de 3.000 participantes, identificó cinco factores clave asociados a una mejor salud cognitiva:

  • Realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada o intensa.
  • Evitar el tabaquismo.
  • Limitar el consumo excesivo de alcohol.
  • Mantener una alimentación basada en la dieta mediterránea.
  • Participar en actividades que estimulen la mente, como leer, escribir o resolver juegos y desafíos mentales.